Presentación de Mis Mejores Fotografías.

domingo, 11 de enero de 2015

Escalada en el sector Rompeolas del Yelmo (La Pedriza, Madrid).

Al lado del Yelmo, el risco más emblemático de La Pedriza del Manzanares (Madrid), se encuentra un pequeño risco llamado "Rompeolas", equipado con numerosas vías de escalada deportiva de grado medio (IV+, V...)


Aprovechando el buen tiempo con el que ha comenzado el año y el tiempo libre que nos ha dejado la Escuela Madrileña de Alta Montaña, acompaño a David y Celia a escalar alguna vía del sector Rompeolas de La Pedriza. 


Es la primera vez que practico la Escalada Deportiva con alguien diferente a Dany, mi viejo compañero de aventuras, desparecido últimamente por los quehaceres de la vida. Pero David es un buen escalador y conoce muy bien las técnicas, y Celia es una gran aventurera dispuesta a superar todos los retos que se le pongan por delante. En esta foto David nos señala a mí y a Celia, en la parte alta de una de las vías que atacamos. 


Nada del otro mundo, escalamos un par de vías sencillas, largas pero muy disfrutonas, de grado V+. Hacía mucho que no escalaba y me he encontrado bastante bien y seguro. Espero que no pase mucho tiempo hasta la próxima trepada. 

viernes, 9 de enero de 2015

Finaliza el curso de Técnico Deportivo de Montaña y Escalada.

A finales de diciembre finalizó el primer nivel del Curso de Técnico Deportivo de Montaña y Escalada impartido por la Escuela Madrileña de Alta Montaña, en el que me encuentro inscrito. A falta de realizar las horas correspondientes al bloque de formación práctica, en el que trabajaremos con empresas del sector, ya está todo organizado para comenzar en breve el segundo nivel de la especialidad en Media Montaña.

Comparto este vídeo de mi compañera Celia, que resume muy bien lo vivido a lo largo de estos últimos meses de intensa formación.



lunes, 23 de junio de 2014

Pruebas de Acceso para Técnico Deportivo en Montaña y Escalada.

A todos los que amamos la Montaña nos encanta enseñar y mostrar todos aquellos lugares recónditos a donde nos gusta llegar, para transmitir las mismas sensaciones que vivimos cada vez que nos superamos el reto de alcanzar una cima. Mi objetivo a partir de ahora consistirá en obtener la titulación oficial que me permita ejercer como Guía de Montaña y hacer de mi forma de vida un oficio a compartir. 

En España la profesionalización de los Guías de Montaña está regulada por dos Normas Estatales: El Real Decreto 318/2000 por el que se establecen los títulos de Técnicos Deportivos en la especialidad de Montaña y Escalada, y la Orden ECI/858/2005, mediante la cual se establecen las pruebas y los requisitos necesarios para obtener dicha titulación. 

El primer paso consistirá en superar las Pruebas Físicas específicas para el primero de los niveles de formación. Estas pruebas sirven para establecer unas mínimas condiciones físicas de resistencia y habilidad en la Montaña. La primera de ellas consiste en realizar un recorrido alpino de 15,4 Km. con un desnivel acumulado de unos 1.500 m. en un tiempo inferior a las 4 horas y media. Es la prueba de resistencia.



Las otras pruebas son las de habilidad, y consisten en realizar tres recorridos balizados de 50 m. en un tiempo determinado, uno sobre un pedrero, otro con resalte rocoso y otro sobre pradera en pendiente. Los tres recorridos hay que hacerlos sin caerse y sin salirse de las balizas. 

La Escuela Madrileña de Alta Montaña viene realizando desde el año 2006 los diferentes cursos homologados para los Técnicos Deportivos, cuyas pruebas de acceso tienen lugar en el Monte Abantos, en San Lorenzo de El Escorial, una montaña que conozco como la palma de la mano. 

He realizado la prueba de resistencia en 4 h. y 19 min.; y he superado las tres pruebas de habilidad, por lo que he resultado "apto" para iniciar el curso a partir del próximo mes de septiembre.

sábado, 19 de abril de 2014

Ascensión al Pico Gilillo (Sierra de Cazorla).

La Sierra de Cazorla es una de las cadenas montañosas que conforman la Cordillera Subbética. El pico más elevado de esta cordillera se encuentra localizado en el altiplano de la Sierra de la Sagra, muy próximo a Cazorla, que con 2.381 m. es la tercera cumbre más elevada del Sistema Bético, sólo superada por el Mulhacén y el Veleta. Cazorla no destaca especialmente por sus grandes cumbres, pero el Pico Gilillo, con 1.848 m. de altitud, es conocido como el "Balcón de los Valles", puesto que ofrece la mejor panorámica posible de este conjunto montañoso, protegido bajo la figura de Parque Natural. 
Pico Gilillo desde La Cereceda (Cazorla, Jaén).
Recuerdo cuando era niño que no me perdía un sólo capítulo de la serie de TV "El Hombre y La Tierra", y recuerdo especialmente las escenas grabadas por Félix Rodríguez de la Fuente en la Sierra de Cazorla. Muchas de aquellas imágenes se me quedaron grabadas y desde entonces siempre he querido venir algún día para explorar estas montañas.

Vista de Cazorla desde la entrada al Parque Natural.
Aprovechando mi viaje desde la Sierra del Cabo de Gata, he querido acercarme por fin a conocer este increíble paraje. Y lo primero que me llamó la atención de estas montañas de naturaleza calcárea, que son la cabecera del río Guadalquivir, fue el perfil abrupto e irregular de sus cumbres, con fuertes pendientes que nunca hubiera imaginado en esta zona.

Por su situación geográfica y por su naturaleza calcárea, tenía conocimiento de que es esta sierra contaba con importantes yacimientos de fósiles, correspondientes al Oxfordiense del Jurásico Superior (unos 160 millones de años). Había oído hablar de la existencia de afloramientos de biohermos (bioconstrucciones) de espongiarios en la Sierra de Cazorla, pero nunca hubiera imaginado que en mi primera visita a estas montañas hubiera dado con uno de ellos.

Ammonites en calizas nodulosas rojas.
Me entretuve un buen rato explorando el yacimiento en el que pude encontrar varias muestras de esponjas, crinoideos, equinoideos y ammonoideos. Tanto que casi se me hizo de noche antes de llegar a la cumbre del Gilillo. Decidí entonces pasar la noche en la misma cumbre, lo cual fue un gran acierto, por las vistas que me ofreció aquel lugar durante el ocaso.

Campamento en la base del Pico Girillo.
Llegué a pisar la cumbre pasadas las nueve de la tarde, justo a tiempo para disfrutar del ocaso.

Ocaso en el Pico Girillo.
La ascensión no ha sido muy exigente dada la escasa altitud de estas montañas, pero he tenido que salvar un profundo desnivel de casi 500 m. en apenas una hora, lo cual ha hecho que llegara "reventao" a la cumbre.


A la mañana siguiente me sorprendió un inmenso mar de nubes que cubría todo el horizonte.


Me recordó mucho a las madrugadas aquellas en los Picos de Europa, cuando me levantaba temprano y asomaba la cabeza desde la tienda para contemplar un inmenso mar de nubes. Este es especialmente llamativo porque cubre prácticamente toda la Meseta Sur.


Durante el descenso pude divisar a un grupo familiar de la Cabra Montés y, entrando ya en el bosque, sorprendí a una joven pareja de ciervos.


Una vez que llegué al coche, recorrí la pista forestal que recorre todo el Parque Natural hasta llegar el nacimiento del río Guadalquivir.

Nacimiento del Río Guadalquivir.

miércoles, 16 de abril de 2014

Ascensión al Cerro de El Fraile (Sierra del Cabo de Gata).

Tan sólo tiene 493 m. de altitud, pero ser la montaña más elevada de la Sierra del Cabo de Gata le convierte en una montaña muy especial, no solo porque forma parte de una sierra que está considera como el mejor y mayor exponente europeo de un macizo continental de origen volcánico, sino también porque su proximidad al litoral le otorga una singular belleza.


Cerro El Fraile desde el Collado de los Grajos.
La primera vez que visité el Cabo de Gata, en septiembre del año 2004, me quedé perplejo por el paisaje tan especial de este entorno, prácticamente el único espacio protegido de todo el litoral mediterráneo español, que ha podido salvarse milagrosamente de la sobre-explotación turística e inmobiliaria que sacude la costa mediterránea desde Tarifa hasta el Cabo de Creus.

Cerro El Fraile desde el Morrón de Genoveses. 
Aquella visita, y otra posterior en septiembre del 2007, fueron exclusivamente turísticas. Pero en esta ocasión he venido para explorar tanto la flora como la fauna de este espacio natural tan singular, que tanto me recuerda a las Islas Canarias.


Lo que hice nada más llegar al Cabo de Gata fue recorrer el paraje de Las Amoladeras para observar algunas de las aves esteparias que suelen anidar en estos parajes tan áridos. Luego hice un recorrido alrededor de las Salinas del Cabo de Gata, donde pude observar a muchas de las aves acuáticas que aprovechan este humedal, uno de los más destacados del sur peninsular, desde el punto de vista ornitológico. Allí pude deleitarme con uno de los más espectaculares ocasos que he visto nunca.

Salinas del Cabo de Gata.
Pasé la noche en la Cala de Genoveses y me levanté temprano para contemplar el amanecer desde el Morrón de Genoveses. Allí planifiqué la ascensión al Cerro de El Fraile, el pico más elevado de la Sierra del Cabo de Gata. Tan solo son 493 m. de ascensión, pero no es fácil trepar por los escarpados acantilados que se lanzan verticalmente al mar, por un terreno árido, volcánico y prácticamente inaccesible. Para mí era un pequeño reto desde que lo vi en el año 2004, y hoy he venido aquí para cumplirlo.

Torreón vigía de la Cala Higuera.
Los acantilados del Cerro de El Fraile son el resultado de la erosión marina sobre el interior de una antigua caldera vocánica. Las columnas basálticas se suceden a lo largo de la difícil ascensión, que se complica cada dos por tres por el terreno inestable.


Existe una vía de ascensión "normal" al Cerro de El Fraile desde Los Escullos, pero subir por esta otra vertiente me ha permitido encontrar algunos de los "tesoros" escondidos de estos parajes, como la localización del Camachuelo Trompetero, un ave típica del Desierto del Sáhara que recientemente ha cruzado el Mediterráneo para ocupar esta parte del litoral almeriense, o las "orchillas", líquenes fruticulosos muy característicos de los acantilados de las Islas Canarias.

Pero el mayor de los alicientes ha sido poder disfrutar de las magníficas vistas del Cabo de Gata que ofrece la cumbre de esta montaña, desde donde he podido divisar la no muy lejana Sierra Nevada.

Sierra Nevada dede el Cerro de El Fraile.
Estando en la cumbre he sacado la videocámara y he tomado algunas imágenes de las panorámicas:

video

Pretender descender por donde he subido hubiera sido una auténtica locura, de modo que opté por bajar por la vía normal, que me conduce directamente a la costa de Los Escullos.

Costa de Los Frailes desde Los Escullos.

sábado, 30 de noviembre de 2013

Ascensión invernal al Cabeza de Hierro (2.381 m.) por la cara Norte.

La Cuerda Larga es uno de los ramales montañosos de la Sierra de Guadarrama que se extiende de oeste a suroeste a lo largo de unos 16 kilómetros desde el Puerto de Navacerrada hasta el Puerto de la Morcuera. Separa el Valle de Lozoya de la cuenca del río Manzanares, y cuenta con la segunda elevación más alta de la Comunidad de Madrid: El Cabeza de Hierro (2.381 m.), un enorme pedregal de gneis con algo de hierro magnético (de ahí su nombre), cuya ascensión por la cara norte se presenta como un reto para los alpinistas.
Cabeza de Hierro desde el Puerto de Cotos.
El pronóstico meteorológico anunciaba para la tarde de hoy fuertes vientos y nieve en las cotas altas de la Sierra de Guadarrama. Eso añadido a las bajísimas temperaturas, convierten la ascensión al Cabeza de Hierro por su cara norte en un auténtico desafío. 

Se trata de intentar coronar la segunda cumbre de Guadarrama ascendiendo por alguno de los tubos de Las Cortadillas, tubos que parten del Circo de Las Cerradillas, en la vertiente norte del macizo. Dejamos en coche a 1 km. de la pista de Valdesquí y tomamos el sendero forestal del Refugio del Pingarrón. El sendero conduce directamente al Circo de Las Cerradillas cruzando el Arroyo de Las Guarramillas.  

Arroyo de Las Guarramillas.
La nieve caída recientemente en la Sierra dificulta considerablemente nuestro paso, pero nos permite disfrutar de un paisaje puramente invernal. Al cabo de una hora aproximadamente llegamos al Circo de Las Cerradillas, momento en el que la visibilidad se hizo prácticamente nula. 

Con muchas dificultades alcanzamos Las Cortadillas, lugar donde decidimos ponernos los crampones con vistas a mejorar el ritmo de la ascensión. En este lugar se forman todos los inviernos grandes cascadas de hielo que atraen el interés de los amantes de la escalada en hielo. Allí nos encontramos con un equipo de escaladores preparándose para su ascensión. 


Dany y yo seguimos avanzando hasta alcanzar la cota de los 2.250 m. Las condiciones eran pésimas: Visibilidad nula, fortísimos vientos helados, mucho frío, y la nieve polvo recién caída que impedía el uso adecuado de los crampones. 


Cada paso se convertía en una auténtica tortura. Estábamos muy cerca de la cumbre, pero llegamos a un punto en el que la satisfacción de coronar la cumbre ya no compensaba tanto sufrimiento, estábamos sometiendo nuestros organismos al límite, de modo que decidimos abandonar. Nos quedamos a escasos metros de la cumbre, seguro, pero no se veía absolutamente nada. No merecía la pena arriesgarse tanto.

sábado, 5 de octubre de 2013

Escalada en El Boalo (Sierra de Guadarrama).

La Cuerda de Los Porrones desciende desde la cumbre de La Maliciosa hasta Manzanares El Real. A la altura del pueblo conocido como El Boalo, a unos 4 km. de Manzanares El Real, la ladera ofrece un conjunto de placas graníticas similares a las de La Pedriza, algunas de las cuales cuentan con bonitas vías de escalada. 

"Sector Películas", situado bajo la Peña de La Encina.
La Ladera de El Boalo cuenta con tres enclaves ideales para la escalada: La Peña de La Encina, con varias vías clásicas; el "Sector Películas", con vías deportivas bastante exigentes; y las "Placas del Molinillo", con vías deportivas más asequibles. 

Abandonar la escalada en el Espolón Rosa del Peñotillo Alto nos dejó bastante "tocados" la última vez y necesitamos recuperar un poquito la confianza en nosotros mismos. Por eso hemos decidido hoy practicar de nuevo la escalada deportiva, para no perder la técnica ni bajar del nivel que habíamos conseguido antes de lanzarnos al mundo de la escalada clásica. Las vías de grado 6a+ no deben suponer preocupación alguna para nosotros.

Nos aproximamos al "Sector Películas" donde nos encontramos con varias vías equipadas de bastante dificultad.

Vía "Parque Jurásico" (6a+): Se encuentra en la pared arenosa de la izquierda. Se trata de una vía corta, de 17 m. con cinco parabolts y una reunión con argollas que comparte con otras dos vías. La parte más complicada se encuentra entre el 2º y el 3º parabolt, lisa completamente. La superamos a trompicones y con ayuda, no había forma de encontrar agarres ni para las manos ni para los pies. Nos llevó tiempo pero finalmente pudimos completarla.

Después de la "Parque Jurásico" decidimos descender hacia el sector de las Placas del Molinillo y completar la jornada con alguna de sus vías deportivas.


Vía "Desconocida" (V+): Se trata de la Nº 2 de la guía de Tino Núñez, una vía de 16 m. muy fácil salvo la panza entre el 2º y 3º parabolt, muy exigente y difícil de superar. Yo no pude con él al primer intento; Dany logró superarlo y luego lo subí yo de 2º.

Vía "Desconocida" (6a): La Nº 5 de la guía de Tino Núñez, 28 m. y varios parabolts. La parte más exigente se encuentra en el inicio, hasta el 3º parabolt, una placa blanca y lisa sin apenas agarres, muy exigente. Conseguirla de 1º supuso para mí un gran subidón de adrenalina y de moral que necesitaba. 


domingo, 25 de agosto de 2013

Escalada nocturna en El Peñotillo (Navacerrada).

En realidad el Peñotillo (2.123 m.) no es más que el hermano menor de La Maliciosa, la más colosal de las montañas de Madrid (aunque no la más elevada). Pero a su vez, el Peñotillo cuenta con otro hermano menor, el Peñotillo Bajo (1.848 m.). Ambas montañas ofrecen las mejores vistas posibles de Madrid, alejadas del bullicio casi constante que suele ocupar la cumbre de la vecina Maliciosa. 

El Peñotillo Bajo a la izquierda; al fondo el Peñotillo Alto.
Nos disponemos a realizar dos interesantes ascensiones: La primera de ellas al Peñotillo Bajo, a través de su vía "Cruz del Sur" (IV+), y la segunda al Peñotillo Alto, a través de la vía del "Espolón Rosa" (V-).

Realizamos la aproximación desde el aparcamiento de La Barranca ayer sábado, a donde llegamos a las siete y media de la tarde. La ascensión al Peñotillo Bajo es larga y costosa, casi dos horas de ruta. Llegamos a la base del Peñotillo a las nueve y media. 

La vía "Cruz del Sur" consta de dos largos que suman unos 75 m. de escalada de grado IV+. No son muy exigentes, pero iniciamos su escalada en torno a las diez de la noche, lo que significa que probablemente nos quedemos sin luz natural durante el segundo largo.

Dany monta la reunión sin apenas luz natural.
Dany inicia la vía subiendo el primer largo sin mucho esfuerzo, pero tiene que montar la reunión casi a oscuras. Después subo yo y afronto el segundo largo con el frontal ya encendido. Es la primera vez que escalamos de noche. No es ninguna tontería, pero muchas de las grandes ascensiones exigen ser iniciadas durante la noche, de modo que tenemos que estar preparados ante la posibilidad de vernos algún día en una situación semejante. 

La verdad es que fue algo increíble, el frontal permite iluminar todo lo necesario para buscar los lugares donde poner un seguro, pero no permite ver más allá de los dos metros y avanzas sin saber muy bien lo que te vas a encontrar. Miras para abajo y no ves más que la pequeña luz de tu compañero, el cual a su vez apenas puede ver lo que hago, sólo puede estar atento a las indicaciones que le voy diciendo para que no descuide la seguridad. El resto está todo oscuro, todo salvo las luces de las poblaciones cercanas. Es como flotar en medio de la nada.

Cuando llegué a la cumbre monté la reunión y Dany subió limpiando la vía. Recogimos el material y descendimos a la base por la cara norte. Allí mismo buscamos un hueco para vivaquear y pasamos la noche durmiendo al raso.

Con lo que no contábamos fue con las moscas, que no nos dejaron pegar ojo durante toda la noche. Nos levantamos con los primeros rayos de luz y los cuerpos destrozados por no haber podido dormir. Desayunamos y rápidamente nos pusimos a caminar para subir a la base del Peñotillo Alto.

Peñotillo Bajo desde su base en la cara sur.
La vía del "Espolón Rosa" consta de cuatro largos de dificultad moderada que permiten la ascensión al Peñotillo Alto por la cara sur, la más interesante desde el punto de vista alpinístico. El primero de los largos se inicia por un diedro de unos 8 m. con bastante maleza y bloques inestables. 

Dany apañándoselas para montar la reunión del primer largo.
Dany subió y montó la reunión en un lugar equivocado, apenas tenemos referencias y él consideró oportuno montarla en una posición bastante incómoda. Cuando yo subí, no sin pasar algunas dificultades, me reuní con él  y continué hasta que encontré un bloque que apenas me dejaba continuar. Las pasé canutas, lo intenté una y otra vez hasta que me desmoralicé.

Apenas había posibilidad de maniobrar.
Me puse nervioso, tanto que se me cayó un friend. No tuvimos más remedio que iniciar la difícil tarea del abandono de vía. Buscamos una roca donde atar un cordino, colocamos un mallón, y nos preparamos para el rápel. No fue nada fácil, primero bajó Dany y luego bajé yo.

Dany se prepara para el rápel.
Es muy duro afrontar un abandono de vía, sobre todo en el primer largo, pero en la montaña hay que estar preparado para todo, incluidos los fracasos. Somos conscientes de que no estamos en condiciones de afrontar los cuatro largos de esta vía y decidimos intentarlo en otra ocasión. Lo acusamos al cansancio acumulado durante la noche y a la falta de práctica; lo cierto es que tenemos que estar mejor motivados para enfrentarnos a ella. Volveremos pronto.

domingo, 28 de julio de 2013

Escalada en los Picos de Europa: Primera toma de contacto.

Los Picos de Europa constituyen un tremendo macizo calcáreo que emerge colosalmente en medio de la Cordillera Cantábrica, sometido a una intensa karstificación, y cuyas elevadas cumbres, las más altas de la cordillera, se alzan aparentemente desnudas a modo de torres, agujas y cresterías poco menos que inaccesibles, un conjunto de extrema y abrumadora belleza. A diferencia de los Pirineos o de cualquier otra cordillera peninsular, la transición del valle a la montaña de los Picos de Europa se produce tan bruscamente que aquí se dan los mayores desniveles conocidos en la Península Ibérica.

Panorama de los Picos de Europa desde la cumbre de La Palanca.
A lo largo de veinte años he realizado multitud de rutas y ascensiones por los Picos de Europa, aventuras de las que he dejado buena nota escrita en este mi blog montañero. En mucha de aquellas ascensiones (Torrcerredo, Torre de Arestas, Torre de Friero...) me he jugado literalmente el tipo por no ir equipado ni contar con un mínimo de conocimientos de escalada. 

Ahora que por fin he dado el gran salto al mundo de la escalda, es hora de regresar a las montañas en las que me inicié en el mundo del alpinismo y vivir nuevas experiencias desde otra óptica. Cualquier escalador que se precie tiene que escalar en los Picos de Europa, pero, como en todos los ámbitos de la vida, hay que aplicar el sentido común y no "lanzarse" al dominio de la escalada en alta montaña sin una cierta pausa y serenidad. 

Para mi compañero Dany es la primera visita a los Picos de Europa. Hemos venido para realizar una primera "toma de contacto", nuestro objetivo no es otro que probar las sensaciones de escalar sobre roca caliza, algo a lo que no estamos habituados. 

Para ello hay un lugar ideal en los Picos de Europa: La Vega de Liordes. Allí se encuentra una de las mejores "escuelas" para iniciarse en la escalada sobre roca caliza, un claro ejemplo de lo que supone escalar en los Picos de Europa. 


 Llegamos al Caben de Remoña el viernes por la noche después de un largo viaje desde Madrid. Con los frontales nos pusimos en marcha a las once de la noche para llegar a la Vega de Liordes. Subimos por la Canal de Pedabejo a oscuras y llegamos al Collado Remoña en torno a las doce de la noche. Bajamos a la vega y nos tiramos al suelo para dormir al raso. 

Pero a las cinco de la mañana comenzaron a caer gotas del cielo y tuvimos que montar la tienda a toda prisa. No paró de llover hasta las diez de la mañana; cuando pensábamos que se nos iba a estropear el fin de semana, asomaron grandes claros desde el cielo y el calor del sol secó rápidamente las vías que teníamos previsto escalar.

No se nos dio nada mal, practicamos a lo largo de toda la mañana en las paredes próximas al chozo de Liordes, probando a escalar por los canalizos y lapiaces habituales en la roca caliza. Por la tarde nos aproximamos a la Peña Regaliz para probar la "Vía Divertimento" (V+), ascensión abierta por Adrados y Eduardo Martínez en 1985. Pero el primer largo exige una delicada y expuesta travesía que no nos gustó nada y descartamos la ascensión.

No pasa nada, hemos venido a probar y a tantear, aunque tenemos muchas ganas de realizar nuestra primera gran escalada en Picos, todavía no es el momento. Regresamos a nuestras paredes y seguimos practicando.

A la mañana siguiente, el domingo, decidimos probar suerte con la Cresta de la Torre de Salinas, un lugar perfecto para habituarse al "vacío" y a los grandes "cortados" de los Picos de Europa.

Dany en la cresta, al fondo, la Torre de Salinas.
El panorama es sobrecogedor, cuesta mucho habituarse a escalar en un lugar como este.

Valle del Liébana desde la Cresta de la Torre de Salinas.
El fin de semana es corto y no da para más. Confiamos en volver más pronto que tarde motivados para realizar nuestra primera ascensión técnica en los Picos de Europa. Esta ha sido una primera "toma de contacto" necesaria para saber a lo que nos enfrentamos la próxima vez.


En la Cresta de la Torre de Salinas.

Estas son algunas de las tomas que grabamos durante el fin de semana.

video


Y como somos un poco peliculeros, aquí está el montaje a modo de "trailer" para anunciar nuestras futuras aventuras en los Picos de Europa.

sábado, 13 de julio de 2013

Crónica de la Travesía por la isla de El Hierro.

La isla de El Hierro, la más occidental y meridional del archipiélago canario, recuerda un poco a una gran pirámide que culmina en el Pico Malpaso (1501 m.) y tiene por base un triángulo cuyos vértices son la Punta Norte, en el nordeste; La Restinga, el extremo sur que también coincide con el del archipiélago; y la Punta de La Orchilla en el oeste, lugar por donde los primeros geógrafos hicieron pasar el meridiano cero por ser el territorio más occidental entonces conocido. 
  

He venido a la isla de El Hierro con el único objetivo de recorrerla a pie para explorar y estudiar su flora y vegeración; no se trata de un reto alpinístico como los que me suelo proponer todos los años por estas fechas, esta vez mi cuaderno de campo será el protagonista. Pero no reflejaré aquí todas mis observaciones botánicas, para eso tengo el otro blog, estas son las crónicas de los seis días que pasé en la isla. 


Martes, 28 de mayo de 2013


14:40 Aterrizo en la isla de El Hierro procedente del aeropuerto de Tenerife Norte. En dicho aeropuerto me confiscaron el cartucho de gas que llevaba en mi mochila, de modo que si quiero vivaquear en la isla tengo que hacerme con un nuevo cartucho que espero encontrar por alguna de las tiendas de Valverde.
Con un calor sofocante y bajo un sol de justicia comienzo a caminar desde el aeropuerto de El Hierro, situado en el Llano de Los Cangrejos, en el sector NE  a nivel del mar. Camino por un sendero que asciende por una ladera hacia Valverde, la capital de la isla, situada a 670 m. de altitud y a unos pocos kilómetros de distancia. 


Valverde, capital de la isla de El Hiero.

Durante la ascensión recojo ya las primeras muestras de líquenes. Me llaman especialmente la atención los muros de rocas con las que los campesinos delimitan sus parcelas, están colonizadas por líquenes fruticulosos que no había visto nunca hasta hoy.


Líquenes del género Roccella
Los aborígenes utilizaban estos líquenes para la obtención de tintes naturales. Son frecuentes en todas las islas, sobre todo en los riscos y paredones con orientación N-NE. Aquí los conocen como "orchillas".  
 
17:00 Llego a Valverde. Allí encuentro una ferretería abierta que casualmente tiene cartuchos de gas, pero válidos solo para hornillos convencionales. Allí me informo de las guaguas que pueden trasladarme a Guarazoca, lugar desde donde puedo asomarme al Mirador de La Peña para visualizar la panorámica global de El Golfo y descender hacia la costa norte.  

18:00 Una guagua me deja en Guarazoca y llego caminando al Mirador de La Peña desde donde contemplo El Golfo de la isla de El Hierro.


El Golfo visto desde el Mirador de La Peña.
Dos grandes calderas volcánicas estrangulan la isla de El Hierro dándole esa forma de herradura tan peculiar a la que alude su nombre: El Golfo en el norte y Las Playas en el sur. Se registran en ambas desniveles descomunales sin apenas moverse en el plano, desde aquí en el Mirador de La Peña casi me asomo al mar y me encuentro a más de 600 m. de altitud. 

Para descender por el barranco los 640 m. de desnivel tengo que buscar el sendero "rompeculos" que parte de la Ermita de la Virgen de La Peña. Espectacular la vista desde aquí de los Roques de Salmor. 


Roques de Salmor desde la Ermita de la Virgen de La Peña.
 19:00 Gran imprevisto: El Sendero de La Peña se encuentra cerrado por encontrarse cortado a causa de unos desprendimientos, probablemente acontecidos tras los numerosos seísmos que azotaron la isla recientemente. Esto da al traste con mis planes y tengo que replantear la travesía entera. Es ya demasiado tarde y no puedo arriesgarme a bajar ni tampoco a meterme por el interior de la isla sin aprovisionarme de agua. 


Sendero de La Peña cerrado por desprendimientos.
19:30 Lo único que se me ocurre es recorrer los seis kilómetros que me separan de San Andrés y hacerme allí con agua para pasar la primera noche en la isla, de tal modo que mañana podría bajar a El Golfo desde el Mirador de La Jinama. 

20:45 Tras recorrer un sendero que cruza por numerosos campos pastoreados, llego a la villa de San Andrés. Una plaga de saltamontes me acompaña a lo largo de los seis kilómetros de recorrido, tengo que caminar con cuidado porque hay tantos que apenas puedo evitar pisar unos cuantos a cada paso que doy.   



Antaño todos estos campos, hoy convertidos en barbecho, albergaban una exuberante laurisilva. Prueba de ello es la presencia testimonial de "El Garoé", el "Árbol Santo", del que la historia cuenta que fruto de la condensación de las nieblas casi perpetuas manaba abundante agua que era aprovechada por los aborígenes herreños. Se trata de un til muy desarrollado, presente en la laurisilva de otras islas pero prácticamente extinguido en El Hierro. Desgraciadamente no me queda tiempo para buscar ese árbol testimonial, tengo que hacerme con agua y buscar un lugar para pasar la noche.

22:00 En San Andrés he podido comprar agua embotellada, de modo que comienzo a caminar en dirección al Mirador de Jinama. A un par de kilómetros del pueblo encuentro un campo llano situados a unos 1.200 m. de altitud y cubierto de niebla en el que decido acampar antes de que se me haga de noche. 

Miércoles, 29 de mayo de 2013

7:15 Amanece todo cubierto de niebla. Tras pasar la primera de las noches en la isla, levanto el campamento y recojo numerosas muestras de los líquenes que abundan por la zona. Los bordes de los caminos están plagados de cardillos espinosos, una especie de cardo muy frecuente en la región mediterranea. 


Cardillo Espinoso o "Tagarnina" (Scolymus hispanicus). 
9:35 Llego al borde del cráter que se precipita hacia El Golfo a la altura del Mirador de Jinama, situado a 1.240 m. de altitud. Como era de esperar, la niebla que choca en las paredes del cráter impide que pueda disfrutar de una panorámica espectacular. 



10:40 El Camino de Jinama que desciende vertiginosamente por el cráter de El Hierro me adentra de lleno en el mundo de la laurisilva canaria y tras recorrer los primeros metros recojo varias muestras de plantas y líquenes. 


En realidad, la elevada inclinación del sustrato no favorece el desarrollo del suelo y la formación vegetal resultante se queda en una etapa anterior y no progresa hacia una laurisilva genuína, sólo en algunas vaguadas resguardadas aparecen las especies más típicas de laurisilva: Laureles, mocanes, acebiños, madroños... Pero a mí me llaman especialmente la atención los líquenes y los abundantes helechos.



14:00 Tras el largo descenso desde Jinama a través del sinuoso sendero llego a Frontera, principal población de El Golfo. Me llama la atención la Ermita de Nuestra Señora de Candelaria, situada sobre un cono volcánico.


Ermita de Nuestra Señora de Candelaria.
15:30 Después de recorrer los campos que rodean Frontera, donde los campesinos cultivan todo tipo de frutales, llego al Lagartario y al Ecomuseo de Guinea, pero no me enseñan el criadero del Lagarto Gigante de El Hierro porque tienen que esperar a la hora establecida para realizar la visita guiada. Estoy yo sólo, no he encontrado ni un sólo turista  en los dos días que llevo en la isla... me pareció tan ridículo que me fui de allí sin visitarlo. Pongo rumbo a la costa de Los Sargos.

17:00 Llego a la población de Las Puntas y al embarcadero de Punta Grande. Me dispongo a recorrer la senda costera de Los Sargos. 
Puente de lava natural en Las Puntas.
Durante el recorrido tomo varias fotografías y realizo varios muestreos de plantas y líquenes. El alto grado de salinidad tanto ambiental como edáfico limita el desarrollo de plantas que no sean las adaptadas a resistir el influjo constante del mar. La Lechuga de Mar y el Tomillo Marino son las más abundantes. 


Roque de Salmor desde Las Puntas.
El paseo por esta costa ofrece paisajes tan curiosos como el de este acantilado repleto de columnas basálticas con forma de primas.
Columnas basálticas en la costa de Los Sargos.
20:00 Me quedo a contemplar la puesta de sol en este lugar tan apacible y decido pasar aquí la segunda noche en la isla. 



Jueves, 30 de mayo de 2013

8:30 Desayuno en Frontera donde me informo de la posibilidad de que una guagua pueda llevarme a Sabinosa, el último pueblo en el extremo opuesto de la costa de El Golfo. Sin embargo, hoy es festivo en las Islas Canarias y no hay servicio de guaguas que me lleven a Sabinosa. Me aprovisiono de agua embotellada por lo que pueda pasar para garantizarme agua durante toda la jornada y busco un taxi. 

9:45 Finalmente un taxi me deja en el Pozo de la Salud en Sabinosa y comienzo a caminar hacia la Playa de las Arenas Blancas. Mi intención hoy es llegar al Sabinar de La Dehesa donde tengo previsto realizar un muestreo de líquenes epífitos. 


El Pozo de La Salud y Sabinosa desde la Playa de Arenas Blancas.
10:35 Recorro la costa del extremo nor-occidental de isla a través del Malpaís de la Punta de La Dehesa. Aquí no hay más vegetación que los primeros líquenes colonizadores, los pioneros en la sucesión ecológica. 



12:45 Naturaleza puramente petrificada: El puente de lava en la Punta de La Dehera es realmente espectacular, dan ganas de cruzarlo, pero con el mar tan embravecido es mejor pensárselo dos veces.



13:00 Comienzo la ascensión hacia el Sabinar de La Dehesa, siguiendo en  principio el trayecto que va por la pista asfaltada.  Todo el extremo suroeste de la isla está prácticamente deshabitado, la siguiente población se encuentra a más de 20 kilómetros de aquí. A partir de los 250 m. de altitud abandono la pista para subir monte a través.

El Sabinar de La Dehesa constituye la más espectacular y mejor conservada muestra de los sabinares canarios, bosques que se encuentran en clara regresión en el resto de las islas a causa de la sobreexplotación turística. Pero aquí en El Hierro se llegan a formar cúmulos boscosos de gran pureza, prácticamente impenetrables. No hay duda de que la soledad del lugar favorece su protección, me encuentro totalmente solo y no detecto rastro alguno de vida humana. El crecimiento lento de este tipo de árboles combinado con la presencia constante de fuertes vientos alisios cargados de humedad hacen que adopten esas formas tan características, no vistas en otros lugares.

14:50 Me detengo para descansar bajo el cobijo de una de ellas y aprovecho para realizar el muestreo de líquenes.



Las formas retorcidas de estas sabinas me proporcionan un cobijo excepcional para pasar la noche, pero todavía me sobran horas durante la jornada que puedo aprovechar para seguir avanzando en mi recorrido por la isla, de modo que decido seguir caminando hasta que caiga la noche.


Esta es la famosa Sabina de El Hierro.

20:00 Llego a la zona de El Tomillar, en la vertiente sur de la isla, y casualmente me encuentro con una fuente que no figura en los mapas. No me lo pienso dos veces y monto campamento en una explanada con vistas al apacible Mar de Las Calmas y al Faro de Orchilla. Se dice que desde la Punta de La Orchilla, un español puede ver desde su suelo ocultarse más tarde el sol.

Viernes, 31 de mayo de 2013

8:30 Han soplado fuertes vientos durante toda la noche pero he podido descansar lo suficiente como para afrontar una nueva jornada de marcha por la isla. Hoy toca una jornada de transición en la que tengo que recorrer los 12 kilómetros que aún me separan de la Hoya del Morcillo, lugar donde tengo previsto pernoctar durante dos noches.


El Mar de Calmas...al fondo, la punta de La Restinga.
El camino esta vez no tiene pérdida, tan solo tengo que caminar por la pista forestal de El Julán hasta llegar a la Hoya del Morcillo. El pino canario domina el paisaje a lo largo de la vertiente sur de la isla, al menos en las partes más elevadas. Es precisamente en la Hoya del Morcillo donde este bosque de pino canario alcanza su ótimo.



13:00 Llego a la Hoya del Morcillo, el único lugar de toda la isla equipado y preparado para la acampada. Aquí pasaré las próximas dos noches, de modo que monto el campamento y decido pasar la tarde descansando por el lugar. Algunos ejemplares de pino canario son aquí verdaderos colosos, auténticos monumentos vegetales levantados con el esfuerzo inagotable de la naturaleza durante el transcurso de los siglos.  

14:00 La población más cercana se encuentra de aquí a media hora caminando hacia el sur, de modo que opto por bajar a dar una vuelta por el pueblo para hacerme con algunas probisiones. 


El Pinar.
19:00 Regreso al campamento para planificar las próximas jornadas. Mi intención es recorrer el Fayal-brezal de La Llanía y ascender al Pico Malpaso, el punto más elevado de la isla, pero el tiempo parece que no acompaña demasiado, arriba en la cumbre está cubierto de niebla y probablemente no pueda ver nada. 

Sábado, 1 de junio de 2013

9:45 Como hoy no tengo que levantar el campamento comienzo a caminar más temprano de lo habitual y más ligero de equipaje. 

10:35 Llego al Fayal-brezal de La Llanía, una de las formaciones boscosas más peculiares de la región macaronésica, dominada por la faya y el brezo arbóreo. En líneas generales se trata de una formación previa a la laurisilva genuína que compite el territorio con el pinar. El mar de nubes procedente del norte cargado de humedad desborda las cumbres y origina un fenómeno de inversión climática que permite el desarrollo de este tipo de bosque.  


Fayal-brezal de La Llanía.
Examinando la flora liquénica del lugar encontré un liquen que me llamó poderosamente la atención por tratarse sin duda alguna de uno de los endemismos botánicos canarios: Hypogymnia tavaresii



12:30 Después de recorrer el bosque y realizar varios muestreos, comienzo a ascender hacia la línea de cumbres en lo que parece ser el Pico Tenerife (1.416 m.). No estoy muy seguro porque no se ve nada, estoy envuelto en un manto de niebla espera y todo está empapado por la humedad ambiental procedente del mar de nubes. 

14:00 No hay duda, alcanzo la cumbre del Pico Malpaso (1.501 m.), pero como era de esperar no veo nada más que niebla. 


En el Pico Malpaso.
15:00 Inicio el descenso de regreso hacia la Hoya del Morcillo pasando por la Fuente de los Reyes, curioso lugar tapizado por densas matas de musgos.


Fuente de Los Reyes.
17:00 Llego al campamento de La Hoya del Morcillo antes de lo previsto, me ha sobrado tiempo incluso realizando varios muestreos de plantas y líquenes. Decido pasar el resto de la tarde organizando el material recolectado y preparando una buena cena. 

Domingo, 2 de junio de 2013

10:00 Hoy es la última jornada de estancia en la isla. Mi objetivo hoy es llegar antes del anochecer a La Caleta, población próxima al aeropuerto donde mañana tengo que tomar el vuelo de regreso a Tenerife. Me separan muchos kilómetros de distancia, por lo que decido coger una guagua que sale de El Pinar a la una de la tarde y que me puede llevar a Valverde. 

13:30 Llego a Valverde, la capital de la isla. Inicio el descenso a La Caleta por un barranco que cae directamente al mar. Durante el recorrido tomo algunas muestras más de líquenes. 


La Caleta.
19:00 En La Caleta establecí conversación con uno de los habitantes de esta pequeña población que resultó ser trabajador del Cabildo Insular; después de contarme curiosidades en torno a la reciente erupción volcánica submarina de La Restinga, tuvo la gentileza de hacerme entrega de una roca procedente de las prospecciones geológicas realizadas en el volcán, la "roca más nueva de España" me dijo.



Aquí pongo punto final a mi aventura por la isla de El Hierro, la isla más cuidada y respetada del archipiélago canario, naturaleza viva en estado puro alejada todavía de la sobreexplotación turística que caracteriza al resto de las islas.