domingo, 5 de abril de 2009

Travesía Transcantábrica II (Itinerario).

El objetivo es realizar una Travesía Transcantábrica en 14 jornadas, recorriendo 190 km. aproximadamente por toda la cornisa más elevada entre las provincias de León y Asturias, salvando desniveles y realizando al menos 22 ascensiones a cumbres. De las 14 noches, al menos 11 las pasaré en el monte, pero el principal problema, al margen del agotamiento físico y del esfuerzo psicológico, será el aprovisionamiento de víveres y la carga de las baterías del equipo fotográfico y audiovisual.
El itinerario partirá del Puerto de Cerredo, en el extremo nor-occidental de la provincia de León y termina en los Picos de Europa. Para la planificación de las etapas he calculado una media de 13 km. diarios salvando grandes desniveles excepto las ascensiones que considero inprescindibles. Me he ayudado de los Mapas del Instituto Geográfico Nacional, que por supuesto llevaré conmigo durante la travesía, pero "Google Earth" ha supuesto una nueva herramienta imprescindible que me ha permitido realizar ciertas variaciones respecto al trazado original de los mapas.
Partiré el jueves 28 de mayo de la estación de autobuses de León. El autobus saldrá a las 18:30 y me dejará en Caboalles de Arriba a las 20:45, lo que significa que tengo que pasar noche en el pueblo. He reservado habitación en el único alojamiento disponible, un albergue rural gestionado por una cooperativa de turismo activo.

  • JORNADA 1: Caboalles - Leitariegos.
  • Fecha: Viernes, 29 de mayo de 2009.
  • Distancia aprox.: 10 km.
  • Cumbres: Cueto Arbás (2.002 m.).
  • Desnivel máximo: 852 m.
En el año 2003 el Valle de Laciana fue declarado Reserva de la Biosfera por la importancia de preservar las últimas poblaciones peninsulares del Oso Pardo y del Urogallo. Precisamente en Caboalles de Arriba se encuentra un centro interpretativo dedicado al Espacio Natural del Alto Sil, el llamado "Centro del Urogallo", que espero visitar a primera hora de la mañana, justo antes de mi partida. En esta primera etapa de la travesía recorreré las brañas típicas de La Laciana, bordeadas de frondosos bosques caducifolios, ascenderé al Cueto Arbás (2.002 m.) y descenderé a la Laguna del Puerto, uno de los muchos lagos glaciares que salpican toda la Cordillera. Durante el recorrido espero encontrarme con numerosos fósiles y quizás, con un poquito de suerte, podré ver rastros del Urogallo o del Oso, aunque lo dudo, porque la zona no está lo suficientemente aislada de carreteras, minas y caminos.


Partiré de Caboalles de Arriba, a 1.150 m. de altitud, en dirección al Puerto de Cerredo. Evitaré pasar por el puerto, porque he visto que la ruta desde allí pasa por una enorme extensión de mina a cielo abierto. Prefiero subir por un camino que asciende por el Valle de La Fleitina hasta las brañas situadas justo en la base del Cueto Arbás. Desde allí subiré hasta el Collado de Bobia (1.622 m.), desde donde ascenderé directamente a la cumbre del Cueto Arbás, primera ascensión de la travesía. En el descenso hacia el Puerto de Leitariegos se encuentra la Laguna del Puerto (1.690 m.), que podría ser el lugar idóneo para pasar la primera noche.



  • JORNADA 2: Leitariegos - Collado de Cereizales.
  • Fecha: sábado, 30 de mayo de 2009.
  • Distancia aprox.: 15 km.
  • Cumbres: Los Penones (1.865 m.).
  • Desnivel máximo: 342 m.
En esta segunda jornada me voy a adentrar de lleno en zona osera, muy aislada de carreteras, caminos y pistas. Será un terreno muy complicado, muy abrupto, repleto de subidas y bajadas por cresterías y brañas, hasta llegar al límite mismo de la Reserva Natural de Somiedo, en el Puerto de Cereizales.


Partiré del Puerto de Leitariegos (1.523 m.) hacia el valle que asciende por unas vegas hasta el Pico Los Penones (1.865 m.). Desde el pico bajaré por una crestería hacia la Laguna del Viveiro y al Collado Chano (1.523 m.). Subiré entonces por una pequeña garganta hasta la Braña Vallerona, donde nace el río Tuerto, hasta llegar al Collado Recuélabre (1.667 m.) desde donde podré disfrutar de una espectacular vista del Valle de Genestoso (Asturias). Luego toca subir los Altos de la Sierra de Sopeña, el más alto a 1.922 m. para llegar al Collado Tres Lagunas donde cogeré una senda (si realmente existe) que me conducirá directamente al Puerto de Cereizales, un collado a 1.725 m. de altitud, totalmente aislado, en plena Sierra del Cornón, el pico más alto de Somiedo, al lado de una laguna glaciar, y a donde espero llegar para montar la tienda y pasar la segunda noche.


  • JORNADA 3: Cereizales - La Cueta.
  • Fecha: domingo, 31 de mayo de 2009.
  • Distancia aprox. 16 km.
  • Cumbres: Pico Cornón (2.188 m.).
  • Desnivel máximo: 748 m.
La tercera jornada de la travesía recorre la zona alta de la Reserva de Somiedo, muy cerca de las áreas de uso restringido que evitaré por subir al Pico Cornón (2.188 m.). Pasaré por vegas, pastos y hayedos hasta llegar al Puerto de Somiedo, donde cogeré un camino de unos 5 km. que me llevará directo a La Cueta.


De madrugada comenzaré con la ascensión al Pico Cornón recorriendo toda una crestería del macizo que termina en la Vega Mozarra. Atravesando la vega alcanzo un boquete que me abre paso hacia la Vega de Penouta, a los pies de su robusta peña, hasta dar con una pista que me conduce directo al Puerto de Somiedo, de nuevo en la civilización. Tomaré un café y cogeré la pista que me llevará a La Cueta, donde pasaré noche en un Centro de Turismo Rural.


  • JORNADA 4: La Cueta - Majada Calabazosa, Lago Negro.
  • Fecha: lunes, 1 de junio de 2009.
  • Distancia aprox.: 10 km.
  • Cumbres: Peña Orniz (2.191 m.).
  • Desnivel máximo: 751 m.
La Cueta es el pueblo de mayor altitud de la provincia de León, 1.440 m. y es uno de los más representativos de la región leonesa de Babia. En esta jornada me dispongo a subir la Peña Orniz (2.191 m.), la máxima elevación de los Montes de Babia. Está situada en medio de un auténtico laberinto calizo donde las crestas se entrecruzan sobre un complicado sistema de valles. Al norte de la misma, destacan los Lagos de Somiedo, uno de los sistemas lacustres más extensos de la Cordillera Cantábrica. Es una tierra de pastos de altura y relieves suaves en general, pero donde aflora la roca, lo hace en forma de grandes y abruptas peñas.



Partiré temprano desde La Cueta para ascender por la Garganta del Cebolledo, hasta alcanzar las "Fuentes del Sil", arroyos que dan nacimiento al Río Sil. Una vez alcanzado el collado comenzará la ascensión hasta la cumbre de la Peña Orniz. Curiosamente, desde este punto las aguas vierten hacia tres cuencas diferentes: Por el norte al Cantábrico, por el sur al Duero, y por el oeste al Sil. Desde Orniz tendré una clara visión de las Peñas de Ubiña y quizás al fondo podré alcanzar la visión de los Picos de Europa. El descenso por la crestería hacia la Majada de Calabazosa (1.782 m.) parece bastante complicado, pero espero poder superarlo sin demasiado esfuerzo, y llegar a la majada para pasar la noche.



  • JORNADA 5: Lago Negro - Torrebarrio.
  • Fecha: martes, 2 de junio de 2009.
  • Distancia aprox.: 16 km.
  • Cumbres: Ninguna.
  • Desnivel máximo: 542 m.
Probablemente sea esta la jornada más suave de toda la travesía, ya que discurrirá en su mayor parte por pista y carretera, pasando por los pueblos de Torrestío y Torrebarrio, pertenecientes al Valle de San Emiliano, y donde espero poder comprar provisiones para los próximos días. Y justo enfrente, el enorme murallón calizo de Peña Ubiña que tendré que atravesar de alguna forma para seguir mi travesía.



Madrugaré bastante para bajar pronto al Lago Negro y al Lago de La Cueva, para dar con la pista que me conducirá por el Valle de Sañedo hasta Torrestío. En este punto me despido del Parque Natural de Somiedo para adentrarme en el Valle de San Emiliano. Desde Torrestío (1.360 m.), y ya por carretera, me dirijiré a Torrebarrio (1.240 m.), a los pies de Peña Ubiña. En alguno de los pueblos espero poder aprovisionarme para los próximos días. Desde Torrebarrio y hasta donde me lo permitan mis fuerzas comenzaré la ascensión hacia el Collado de El Ronzón, entre las dos Ubiñas. Supongo que pasaré la noche en alguna vaguada que me encuentre por el camino de la ascensión.
  • JORNADA 6: Peña Ubiña - Cruz del Ciego.
  • Fecha: miércoles, 3 de junio de 2009.
  • Distancia aprox.: 13 Km.
  • Cumbres: Collado El Ronzón (1.937 m.)
  • Desnivel máximo: 697 m.
Descartando los Picos de Europa, el Macizo de Peña Ubiña es probablemente el mayor macizo calcáreo de toda la Cordillera Cantábrica. Con sus 2.411 m. de altitud, es una de las montañas más emblemáticas de la Cordillera. Cruzaré un montón de vegas y pastizales rodeados de calizas hasta el Puerto de La Cubilla (1.689 m.) y desde allí buscaré la forma de llegar al Puerto de Pajares.
Partiré temprano para remontar la tremenda ascensión hasta el Collado de El Ronzón, a 1.937 m. de altitud. Descarto subir a la cumbre de Peña Ubiña porque se aparta considerablemente de mi trazado y además, debo conservar fuerzas para el resto de la travesía. Pero el collado pasa justo entre las dos Ubiñas, la grande y la pequeña, de modo que podré disfrutar de grandes vistas desde estos parajes. De El Ronzón bordearé la Ubiña Pequeña hasta dar con el Collado La Loma (1.893 m.) y desde allí buscaré por el Valle Angosto la pista que me conduce al Puerto de la Cubilla. Supongo que en la "Casa Mieres" podré descansar un poco y continuar la ruta hacia el Collado Rodriguero. Lástima que deje a un lado las peñas de La Mesa pero para evitar tener que cruzar la autopista tengo que buscar la forma de subir al Negrón y pasar por encima del túnel del mismo nombre. Por el Valle de la Cruz del Ciego (1.743 m.) o por La Collada del Barradal, a los pies del Negrón, pasaré la noche.



  • JORNADA 7: El Negrón - Pajares.
  • Fecha: jueves, 4 de junio de 2009.
  • Distancia aprox.: 13 km.
  • Cumbres: Negrón (1.884 m); Cueto Negro (1.856 m.).
  • Desnivel máximo: 540 m.
Me encuentro en el único corredor que permite unir las dos poblaciones persistentes del Oso Pardo. El recorrido parece ser muy atractivo, con espectaculares vistas de Asturias y Las Ubiñas, al menos hasta llegar a la estación Invernal de Pajares. Cruzaré la estación y llegaré a Arbás del Puerto, donde se levanta la Colegiata de Santa María, refugio secular de peregrinos y viajeros en la comunicación natural entre la Meseta y Asturias. En este punto me encuentro en el ecuador de la expedición, punto crítico donde tomaría la decisión de abandonar si se diera el caso de encontrarme mal, o de seguir adelante hacia los Picos de Europa.
Estaría bien pasar la noche en el lago próximo al Negrón, pero no se si la larga ruta del día anterior me dejará fuerzas para acomenter la ascensión al Pico Negrón (1.884 m.). Si no, lo subiré en este día. Desde el lago parte una senda que recorre toda la crestería entre León y Asturias hasta acometer la subida al Cueto Negro (1.856 m.). Desde aquí iniciaré el largo descenso por la estación de esquí hasta Branillín y ya por carretera hasta Arbás del Puerto (1.345 m.). Espero poder comprar provisiones y desde Arbás cogeré la pista que sube por el arroyo de Los Pozos hacia la majada del mismo nombre donde espero poder llegar para pasar la noche.


  • JORNADA 8: El Cellón - Puerto de Piedrafita.
  • Fecha: viernes, 5 de junio de 2009.
  • Distancia aprox.: 14 km.
  • Cumbres: El Cellón (2.029 m.); Pico Tres Concejos (2.014 m.); Camparón (2.042 m.)
  • Desnivel máximo: 500 m.
Comienza la segunda mitad de la travesía, la decisiva, y de nuevo me aislaré de la civilización y me meteré de lleno en el corazón de la montaña cantábrica. Seguiré exactamente el límite provincial con Asturias por toda una crestería interminable que se inicia en El Cellón, pasa por el Pico Tres Concejos, atraviesa toda la Sierra del Cuadro y llega al Puerto de Piedrafita.



La ascensión al Cellón por el arroyo Los Pozos está salpicada por enormes saltos de agua que tendré que ir sorteando hasta alcanzar la cima a 2.029 m. Desde aquí, a seguir toda la crestería hasta dar con el Collado Bustavide (1.699 m.) donde aparentemente sale una senda hacia el Collado Propinde (1.583 m.). Y desde aquí, de nuevo ascensión al Pico Tres Concejos (2.014 m.), Pico Camparón (2.042 m). y ojalá exista la senda de la Collada Morterua (1.948 m.) que me lleve directo al Puerto de Piedrafita (1.683 m.).
  • JORNADA 9: Puerto de Piedrafita - Puerto de Vegarada.
  • Fecha: sábado, 6 de junio de 2009.
  • Distancia aprox.: 14 Km.
  • Cumbres: Pico Laguna (1.963 m.); Pico de Las Llanonas (1.903 m.); La Fitona (2.041 m.); La Muesca (2.017 m.).
  • Desnivel máximo: 486 m.

Continua la larga crestería iniciada en El Cellón hasta el Puerto de Vegarada, cuyas aguas en su vertiente leonesa vierten hacia el Curueño, el río más limpio, recóndito y literario de León. Llego a la Montaña Central Leonesa, a la comarca de Valdelugueros, famosa por su calzada romana que llega hasta el mismo Puerto de Vegarada.
Partiré del Puerto de Piedrafita retomando la crestería con la ascensión hacia los altos que me conducen al Pico Laguna (1.963 m.). Tras él, alcanzaré el Collado Morgao (1.778 m.) donde puedo coger una senda que recorre la ladera asturiana hasta el Collado de La Madera (1.784 m.). Después, otra subida a La Fitona (2.041 m.) y La Muesca (2.017 m.) para luego descender por una senda hasta el Puerto de Vegarada (1.555 m.), donde termina la carretera que viene desde León. Otra opción sería continuar la crestería hasta la Puerta de Pico Faro y bajar desde allí a Vegarada; lo decidiré sobre la marcha. Si encuentro alojamiento en el Mesón de Vegarada pasaré allí la noche, si no, montaré la tienda por las vegas del puerto hacia el Valle de Riopinos.
  • JORNADA 10: Puerto de Vegarada - Isoba.
  • Fecha: domingo, 7 de junio de 2009.
  • Distancia aprox: 17 Km.
  • Cumbres: Pico Agujas (2.141 m.); Peña de Requegines (2.026 m.); Peña El Ausente (2.041 m.).
  • Desnivel máximo: 821 m.
Esta será una jornada muy especial. Desde muy pequeño he venido a esquiar a la estación invernal de San Isidro. Muy pocas veces la he visitado en época estival, pero sin duda me traerá muchos recuerdos. Por fin ascenderé el Pico Agujas, que siempre me llamaba la atención cuando subía en el telesilla de Cebolledo. Nunca pasó desapercibido, siempre me fijaba en él. Pero eso no es todo: Pasaré por el Lago Ausente, ubicado en un circo glaciar y cuyo eterno misterio a dado lugar a innumerables leyendas. Y en el descenso visitaré las tricheras que aun se conservan de la Guerra Civil, concretamente del año 1937. También pasaré por el Lago Isoba y llegaré al pueblo donde espero descansar plácidamente en una cama hasta el día siguiente.

Será probablemente la jornada más larga. Partiré temprano del Puerto de Vegarada hacia el Valle de Riopinos siguiendo la pista recientemente asfaltada que da acceso a la estación de San Isidro. Una vez en Riopinos comenzaré el ascenso al Pico Agujas (2.141m.) y enlazaré con la crestería de la Sierra de Sentiles directamente a dar con la Peña Requejines (2.026 m.). Justo al lado se encuentra la Peña El Ausente (2.041m.). Bajaré al Lago Ausente (1.750 m.) y desde aquí por las turberas y matorrales hasta encontrar las trincheras. Cruzaré la carretera, bajaré al Lago Isoba y me dirigiré directo a Isoba, donde espero pasar noche en un hotel rural.

  • JORNADA 11: Isoba - Lago Tronisco.
  • Fecha: lunes, 8 de junio de 2009.
  • Distancia aprox.: 11 km. aprox.
  • Cumbres: Pico del Lago (2.009 m.).
  • Desnivel máximo: 760 m.
Jornada también muy especial: El descenso por el Valle de Langreo bordeando la Peña de San Justo tiene muy buena pinta, pero mi regreso al Pinar de Lillo me va a traer recuerdos de mi trabajo de fin de carrera. Y ascenderé al Pico del Lago para disfrutar de su espectacular panorámica de Mampodre y Picos de Europa, cada vez más cerca. Pasaré noche en el lago que se encuentra a sus pies.

Por la mañana y después de un buen desayuno, sin demasiada prisa, comenzaré el descenso por el Valle de Langreo hacia la Garganta de Entrevados hasta llegar a la carretera de Cofiñal. Me meteré en el Pinar de Lillo sin miedo a ser detectado (llevaré permiso) y comenzaré a través del pinar el ascenso al Pico del Lago (2.009 m.), única cumbre del día. Por la tarde bajaré al Lago Tronisco (1.774 m.) y allí pasaré la noche.

  • JORNADA 12: Lago Tronisco- Collada de Valdemagán.
  • Fecha: martes 9 de junio de 2009.
  • Distancia aprox.: 17 km.
  • Cumbres: Ninguna.
  • Desnivel máximo: 530 m.
Comienza la aproximación a los Picos de Europa. Bajaré por el tortuoso descenso del Pico del Lago hacia el Caserío de Riosol, pasando por los restos de las antiguas minas de manganita. En Riosol se encuentra una ermita del mismo nombre y muy cerca ya podré coger carretera hacia La Uña, donde tomaré la pista que sube hacia el Puerto de la Fonfría.

Jornada larga pero tranquila, sin cumbre aunque con cierto desnivel. Bajaré temprano por las estribaciones del Pico de Lago que me permitan dar con alguna senda o pista que baje hacia las minas. Cuando llegue al Caserío de Riosol (1.370 m.) cogeré la carretera y caminaré sobre el firme durante unos 6 km. hasta llegar a La Uña (1.200 m). Allí descansaré, y cogeré la pista que sube hacia Fonfría, pero desviándome por el arroyo Carcedo para llegar a la Collada de Valdemagán (1.734 m.) donde pasaré noche.

  • JORNADA 13: Collada de Valdemagán - Freñana.
  • Fecha: miércoles, 10 de junio de 2009.
  • Distancia aprox.: 14 Km.
  • Cumbres: Cerro del Porro (1.852 m.); Peña Negra (1.749 m.); Pico Valdegarcía (1.718 m.); Pico Pozua (1.907 m.) y Pico Freñana (1.863 m).
  • Desnivel máximo: 615 m.
Penúltima jornada de la Travesía. Recorreré toda la crestería siguiendo el límite provincial hasta el Puerto del Pontón (1.294 m.) subiendo las cuatro cumbres que me encuentro a mi paso. Desde el Puerto del Pontón subiré por el hayedo de la Valleja Verde hasta alcanzar el Pico Freñana (1.863 m.) para cruzar las Cerras de Cuénabres y llegar al Valle de Freñana, donde nace el río Cares y donde pasaré la última noche de la Travesía.

Partiré muy temprano porque la jornada va a ser larga y dura. Comenzaré con la ascensión al Cerro del Porro (1.852 m.) y Peña Negra (1.749 m.), donde las panorámicas del Valle de Sajambre prometen y mucho. Luego seguiré la crestería por el Monte Zalambral hasta el Pico de Valdegarcía (1.718 m.) y el Pico Pozua (1.907 m.) para luego descender hacia el Puerto del Pontón. Ya en la carretera del puerto hacia Panderrueda cruzaré el Río Tuerto y subiré por la Valleja Verde atravesando el hayedo hasta el Canto las Arenas para subir al Pico Freñana (1.863 m.), última ascensión de la Travesía. Desde aquí, cruzaré las Cerras de Cuénabres que conducen al Pico Cebolleda para bajar a las Hoyas de Freñana y montar la tienda al lado del nacimiento del Río Cares.

  • JORNADA 14: Freñana - Posada de Valdeón.
  • Fecha: jueves 11 de junio de 2009.
  • Distancia aprox.: 10 Km.
  • Cumbres: Ninguna.
  • Desnivel máximo: 940 m.

La travesía llega a su fin. Y qué mejor manera que hacerlo en el valle más bonito de la provincia de León, el Valle de Valdeón. Será mi forma particular de despedirme del que ha sido mi hogar durante tres años. Será una jornada suave y tranquila en la que descenderé tranquilamente hasta Posada por los Valles de Cable y Anzo.

Última jornada de la Travesía Transcantábrica. Llego a los Picos de Europa, a Posada de Valdeón. No tendré prisa en levantar el campamento de Freñana, me espera un día tranquilo en el quiero disfrutar de los paisajes de los Picos de Europa mientras desciendo poco a poco a Posada. Allí me espera Clara con el Trepas. Si todo ha salido bien, me sobran dos días para descansar y el domingo para regresar a Leganés.

martes, 31 de marzo de 2009

Travesía Transcantábrica I (Proyecto).

El proyecto de hacer una gran Travesía por la Cordillera Cantábrica nació hace varios años. Mi cuñado Alfredo, por entonces Guarda del Parque Nacional de los Picos de Europa, la planificó con tiempo con la esperanza de poder realizarla en cuanto pudiera. Pero por diversas circunstancias no pudo realizarla y en el año 2002 me cedió toda la información que había recopilado hasta entonces: Una lesión irreversible en su rodilla le impidiría poder afrontar el reto.

En 1994 realicé una Travesía por los Picos de Europa y la Sierra de Cuera hasta llegar al mar. Fue una gran aventura de la que guardo muy buenos recuerdos. Partimos de Posada de Valdeón con la intención de subir por la Canal de Amuesa desde la Ruta del Cares (por el llamado Pando Culiembro), para descender luego por Bulnes y la Canal del Tejo, Poncebos, Arenas de Cabrales, Arangas, atravesar toda la Sierra de Cuera por el Turbina y descender finalmente hasta la costa de Llanes.

Desde entonces, siempre tuve en mente hacer otra travesía similar, pero por aquellos años de final de carrera, Prestación Social Substitutoria, y demás circunstancias, tuve que conformarme con pequeñas salidas de fin de semana para subir algún pico y regresar pronto a León.

La idea de hacer una travesía por la Cordillera Cantábrica como la que me propuso Alfredo me entuseasmó desde un principio y durante varios años trabajé sobre ella buscando las rutas más apropiadas para poder realizarla. El principal problema era que necesitaba al menos 15 días para poder llevarla a cabo, algo inpensable por aquel entonces. Con mi nuevo negocio en marcha, La Cesta Biológica, era imposible permitirse el "lujo" de disponer de tantos días de vacaciones.

Una oportunidad surgió en el año 2005, con motivo de mi separación y posterior divorcio. Era precisamente lo que necesitaba para poder "liberar" mi mente y afrontar un cambio de vida que estaba por llegar, la mejor manera de afrontar la dura realidad. Recuperé los mapas, repasé el trazado de las rutas, y llegué a realizar una buena planificación. Pero finalmente no pudo ser; por entonces trabajaba de distribuidor, buscaba casa, buscaba la forma de marcharme de León y acabé comprando un apartamento en Posada de Valdeón. Allí me fui a principios del 2006 con la idea de poner en marcha un negocio que me permitiera vivir en el valle. El proyecto de la travesía acabó nuevamente metido en un cajón.

Pero ahora, tres años después, me encuentro en Madrid, trabajando como Asesor Comercial de Telecomunicaciones para Telefónica, y por primera vez en mi vida laboral dispongo de días de vacaciones. He tenido que cuadrar mis días de vacaciones de acuerdo con las condiciones de la empresa, pero finalmente los he podido escoger pensando en la Travesía. Dispongo de tres semanas, la última de mayo y las dos primeras de junio. En total 21 días disponibles, tiempo suficiente para poder realizarla dejando un margen de días entre el principio y el final de la travesía, y con dos meses por delante para planificarla y para someterme a un duro entrenamiento, ya que desde que estoy aquí en Madrid mis salidas a la Montaña han sido muy escasas y cortas, y apenas he practicado deporte. Estoy muy muy bajo de forma, tengo 37 años y para poder afrontar este reto necesito recuperar las fuerzas que tenía cuando tenía 23 años.



domingo, 8 de marzo de 2009

Ruta de Las Machotas (El Escorial).

A unos 2,5 Km. al sur de San Lorenzo de El Escorial se encuentra "La Silla de Felipe II", un observatorio privilegiado desde donde el monarca contemplaba el paisaje del Monte Abantos mientras supervisaba los progresos de las obras del Monasterio. Desde este punto da comienzo una senda ecológica que atraviesa el Bosque de la Herrería y conduce hasta la falta de Las Machotas, riscos graníticos que culminan en el Pico del Fraile (1.461 m.).

Es domingo 8 de marzo. A Clara y a mí nos apetece salir al campo, a respirar aire puro. Hace muy buen tiempo, es como si la Primavera se adelantara. Así que cogemos el Trepas y nos vamos en dirección a Cercedilla. Pero llegando a Guadarrama, Clara propone que nos acerquemos a conocer la ruta de "La Silla de Felipe II".

Dejamos el coche aparcado en el camino que asciende hacia la "Silla" y comenzamos a caminar. Pero es domingo, hay mucha gente y Clara y yo nos sentimos como dos domingueros más siguiendo el rebaño... Sin embargo, en cuanto alcanzamos la senda ecológica y empezamos a caminar cambiaron todas nuestras sensaciones. El recorrido por el bosque fue de lo más tranquilo y agradable, más de lo que esperábamos, de hecho, me sorprendió lo respetuosa que era toda aquella gente con el entorno y lo bien cuidada que estaba toda la ruta.



Poco a poco fuimos ganando altura a la vez que mejoraba el paisaje, hasta alcanzar un collado desde donde se inicia la ascensión a Las Machotas. Sorteando grandes bloques graníticos alcanzamos la cumbre del Pico del Fraile (1.461 m.), llamado así por la forma característica de un enorme risco que la adorna, y al que no pude trepar.



sábado, 14 de febrero de 2009

Ascensión al Monte Abantos (1.758 m.)

San Lorenzo de El Escorial se encuentra rodeado por un circo de montañas pertenecientes a las últimas estribaciones de la Sierra de Guadarrama. Con una altitud de 1.758 m. (700 m. de desnivel desde San Lorenzo), el Monte Abantos constituye una enorme cresta granítica que confiere al paisaje local un carácter muy singular, motivo por el cual ha sido protegido por la figura legal de "Paisaje Pintoresco de Interés Nacional".


Es sábado, 14 de febrero, día de San Valentín. El tiempo es soleado, agradable, huele tanto a primavera que Clara y yo nos animamos a salir al campo, a respirar aire puro, a carganos de energía y hacer algo de ejercicio. Nos cogemos "La Capri", ella se pone al volante (es la primera vez) y nos vamos por la mañana hacia San Lorenzo de El Escorial.


A los pies del Monte Abantos se extiende un gran pinar que casi llega hasta lo más alto. Nos adentramos en el bosque siguiendo uno de los numerosos senderos que lo atraviesan y poco a poco vamos ganando altura. A medida que avanzamos, el paisaje es cada vez mejor, comienza a aflorar la roca, comienzan a aumentar los desniveles, llegamos a los primeros neveros, y casi sin quererlo, alcanzamos el final del pinar. Pero Clara está cansada, es tarde, el sol comienza a ponerse y decide que es el momento de dar la vuelta y comenzar el descenso. Pero yo siento la cumbre muy cerca y me resisto a abandonar. Esta montaña ya me ha enganchado, he llegado al punto de "no retorno", por nada del mundo dejo pasar la oportunidad de hacer cumbre estando tan cerca.




A toda prisa comienzo la ascensión trepando por grandes bloques graníticos mientras Clara desciende tranquilamente por el pinar. Estoy disfrutando al máximo, el paisaje es sobrecogedor, a mis pies veo San Lorenzo de El Escorial con su enorme monasterio, y una gran llanura se extiende hacia el sur con la ciudad de Madrid en la lejanía. Me agarro fuertemente a las rocas, el sol se está poniendo y cada vez veo más cerca la cumbre. Pero cuando alcanzo las últimas trepadas, me doy cuenta de que la cumbre está todavía más arriba. Por un momento me planteo desistir, el sol está ya muy cerca del horizonte, es tarde, camino sobre nieve y no he traído el equipo adecuado, y sobre todo, no puedo arriesgarme a realizar un descenso a ocuras.


Pero no lo puedo evitar, ya veo el vértice geodésico. Además, voy a ser testigo de una puesta de sol desde la cumbre del Abantos, y llevo mi cámara encima. Sin más, continuo la ascensión. Las piernas se me unden en la nieve, el corazón me late a toda máquina, la cima se me resiste, pero voy a llegar. Finalmente, tras una hora de tremenda ascensión, alcanzo la cumbre, justo a tiempo para disfrutar de la puesta de sol. Saco mi cámara y comienzo a disparar. Me doy una vuelta por el lugar pero no puedo entretenerme, se está oscureciendo el cielo y estoy en terreno desconocido, sin linterna ni equipo apropiado.


Para el descenso decido ir directo por la ladera sur corriendo por la nieve hasta alcanzar el bosque. Después de media hora bajando a toda prisa, ya no veo casi nada. Estoy descendiendo por el bosque sin ninguna referencia, no alcanzo ninguna senda ni nada parecido. Pero se que bajando, bajando y bajando alcanzaré las luces de la última urbanización de San Lorenzo.


Una hora después de estar en la cumbre, llego por fin al pueblo. Ha sido una experiencia extrema que me ha dejado extenuado, pero la adrenalina me ha cargado las pilas y estoy encantado de poder sentir otra vez la montaña, y tan cerca de casa...

martes, 14 de octubre de 2008

Ascensión a Peñalara (2.428 m.)

Peñalara es la cumbre más elevada de la Sierra de Guadarrama, que a su vez forma parte del Sistema Central. El paraje alberga pequeños circos, dos morrenas y diversos lagos de origen glaciar que motivaron su declaración como Parque Natural en junio de 1990. De su fauna tan solo son destacables la presencia de algún buitre negro y del aguila imperial, además de los anfibios que sobreviven en las lagunas.


Es martes, 14 de octubre de 2008. Tengo el día libre pero el tiempo está desapacible y mi estado de ánimo está por los suelos: El traspaso del supermercado sigue complicándose y me encuentro muy bajo de moral. Clara me anima a que coja la mochila y me vaya a "explorar" la Sierra, pero el tiempo no acompaña y no estoy muy motivado a salir, pero no tego nada mejor que hacer, así que me preparo, cojo el Trepas y me voy directo al Puerto de Cotos (1.830 m.), muy cerca del puerto de Navacerrada. Tardo menos de una hora en llegar desde Leganés.


Amenaza lluvia; por arriba se ve bastante niebla pero de momento aguanta. Así que cojo un camino que se adentra en el pinar para buscar algún sendero que me lleve hacia mayor altitud, y poder así encontrar alguna vista que me permita distinguir el macizo de Peñalara. Pero el camino comienza a perder altitud y decido salir de inmediato para meterme de lleno en el pinar y subir hasta alcanzar una senda que figura en el mapa.


Pronto alcanzo la senda y contunuo por ella hasta llegar al Circo Glaciar de Peñalara, que alberga la Laguna Grande. Hay una caseta de información plantada en medio, y un sendero fabricado en madera conduce directamente a la laguna. He alcanzado los 1.900 m. de altitud y el paisaje de las laderas está ya tapizado de praderas y matorrales alpinos. Un poco más arriba en medio de las rocas se distingue un refugio, pero al acercarme compruebo que se encuentra prácticamente derruido.


Todavía no distingo la cumbre de Peñalara, pero de acuerdo con el mapa tengo que trepar por las rocas hasta un collado desde donde creo podré vislumbrar la cima. El problema es que hay bastante niebla y la visibilidad es en algunos tramos totalmente nula. Tras una gran trepada alcanzo el collado y encuentro una senda marcada por hitos que parecen indicar la ascensión a cumbre. No hay nadie por el lugar, estoy completamente solo. Tampoco distingo la presencia de ningún animal, no hay rapaces, ni cuervos, no oigo cantar ningún pájaro...


Sigo la senda que asciende lentamente pero la niebla me impide ver dónde termina. No se ve nada; se supone que desde aquí tendría que verse toda la Meseta, y la ciudad de Segovia a los pies, pero nada de nada, estoy metido de pleno en la nube. Después de un buen rato subiedo, alcanzo lo que parece ser la cumbre, por los grandes bloques de roca que la conforman. Y efectivamente, de pronto me encuentro con el vértice geodésico.


La ascensión se me ha hecho relativamente sencilla. Pero merodeando por la cumbre he podido comprobar que la ascensión por la vertiente norte parece mucho más atractiva, con mayores desniveles y grandes riscos, como el Risco de los Pájaros (2.266m.) o el Risco de Los Claveles (2.387 m.). De modo que reservo para otra ocasión la ascensión a Peñalara por esta otra vertiente, esperando hacerla algún día soleado para poder disfrutar del paisaje que se adivina.

viernes, 2 de mayo de 2008

Las Peñas de Cifuentes.

En Valdeón llaman "Peñas de Cifuentes" al macizo formado por la Torre de Friero, Torre del Hoyo de Liordes, Torre de Salinas y Peña Remoña. Y es que este macizo esta separado del Macizo Central por la Canal de Asotín, por la Vega de Liordes y por Los Tornos de Liordes. Existen dos únicos pasos que permiten cruzar las Peñas de Cifuentes: La Canal de Pedabejo y la Collada de La Chavida. El paso por ambos permite realizar una de las travesías más espectaculares de los Picos de Europa.




Estamos en el Puente de Mayo de 2008. Por quinta vez organizo la travesía guiada por las Peñas de Cifuentes, esta vez para Antonio, Miguel y Víctor, amigos de mi hermano Luis. El día es soleado aunque hace un poco de frío. La nieve impide que alcancemos el Caben de Remoña con el Trepas, pero podemos llegar a la Horcada de Valcavao.

Emprendemos la subida por el Sedo de Remoña sin demasiadas complicaciones. No hay mucha nieve y nos abrimos paso sin dificultad. Pero al alcanzar el Collado Remoña (2.030 m.) comenzamos a pisar nieve de continuo.


Víctor no lleva el calzado adecuado y pronto empieza a notarlo, se le calan los pies de inmediato, lo cual no es nada bueno para su resfriado. Después de reponer fuerzas, continuamos la travesía.


A medida que vamos cogiendo altura hay más nieve lo que facilita enormemente el paso por esta zona, plagada de grandes rocas. Pero en algunos tramos tenemos que extremar las precauciones puesto que la pendiente es bastante fuerte y puede haber bloques de hielo o grietas bajo la nieve.



Bordeamos el Hoyo de Liordes y la Torre Olavarría. En este punto siempre me fijo en la subida hacia la Torre del Hoyo de Liordes y la Torre de Salinas. Encumbrar alguna de las dos es algo que tengo en mente desde hace bastante tiempo. Desde aquí no parece bastante complicado, no creo que sea necesario llevar equipo para escalarlas. No sé, puede que algún día lo intente, ya veremos.



Avanzamos poco a poco mientras voy abriendo huella con mis crampones. Es paisaje aquí siempre es sobrecogedor, sin duda uno de los parajes más espectaculares de los que conozco en Picos. Noto que mis colegas lo están disfrutando al máximo, a pesar de algunas dificultades por las que atravesamos.





Llegando a la Torre Olavarría, el paso más complicado, optamos por subir directamente por la vertiente nevada a pesar del fuerte desnivel.




Pronto alcanzamos la Canal de La Chavida, en su viertiente hacia Asotín. Disfrutamos de la panorámica espectacular de las estribaciones del Friero, de la Canal de Asotín y del Collado Jermoso con Peña Santa al fondo. Es impresionante notar la caída descomunal hacia Asotín y ver "colgado" de la peña al mejor refugio de los Picos de Europa, Collado Jermoso.


Ahora nos queda la última subida hacia la Collada de La Chavida (2.160 m.); para llegar tenemos que ir sorteando numerosas simas que abundan por esta zona, extremando las precauciones porque la nieve puede estar ocultando alguna bajo nuestros pies. Tras la collada, nos espera el largo descenso por el nevero hasta dar con la senda que cruza hacia el Caben de Remoña.

Ha sido una jornada estupenda, me he sentido muy bien a pesar de las enormes dificultades por las que estoy atravesando con la cesión de mi supermercado de Posada. Ha sido un paréntesis en una de las etapas más difíciles de mi vida; he tomado oxígeno, he respirado aire puro y me he cargado de energía para seguir adelante. Y esa energía, como siempre, me la da la Montaña.


domingo, 2 de marzo de 2008

6ª Ascensión a Torre Bermeja (2.393 m.).

La Torre Bermeja es la peña situada más al sur del Macizo del Cornión (Occidental) de los Picos de Europa. Con sus 2.393 m. de altitud ofrece una espectacular visión de Torre Santa (2.596 m.), del Mar Cantábrico, de Asturias y de la Cordillera Cantábrica. Su ascensión desde Posada de Valdeón supone salvar un desnivel de 1.465 m. Pero el paso por la Canal de Pambuches, Collado Verde y Canal del Bufón recompensa y mucho el gran esfuerzo físico.

Es domingo, 2 de marzo de 2008. Hace tiempo le prometí a mi amiga Eli que la subiría a la Torre Bermeja. Es búlgara, lleva dos años buscándose la vida como puede en el Valle de Valdeón, una de mis primeras y más fieles clientes del supermercado, pero sobre todo, una buena amiga. Y lo prometido es deuda, así que temprano preparamos las mochilas y nos ponemos en marcha.

Para salvar parte del desnivel al que nos enfrentamos, cogemos el Trepas y subimos hasta la Majada de la Argoya, y de allí hasta Bustiello, a unos 1.300 m. de altitud. Allí dejamos el Trepas y comenzamos a subir por la pista hacia la Vega de Llos. Vamos a subir por La Travesona hacia el Collado Verde (2.087 m.). Hace un día soleado y caluroso, increíble para la época en la que estamos. Pero el día es corto y tenemos que subir a buen ritmo. En la cumbre es posible que haya nieve helada, de modo que llevamos crampones y piolet.

En la Vega de Llos apenas nos entretenemos, cogemos agua y comenzamos la ascensión a La Travesona. Sin demasiada dificultad, llegamos y cruzamos toda La Travesona hacia el Collado Verde. Es la sexta vez que subo La Bermeja, pero la primera vez que lo hago por el Collado Verde. Hasta ahora siempre había subido por Pambuches.



Eli comienza a notar el esfuerzo físico, pero goza de una gran fortaleza y disfruta tanto de la Montaña que saca fuerzas de donde sea para seguir adelante y mantener mi ritmo. Por fin llegamos al Collado Verde y hacemos una parada para descansar.


Desde aquí busco la posibilidad de alcanzar la Canal de Bufón sin perder altitud, pero no hay paso posible. Tenemos que descender unos 150 m. de desnivel hasta entrar en la canal. Y aquí comenzamos a trepar. Es la parte que más me gusta de esta ascensión, motivo por el que la hago tantas veces. Eli trepa como una cabra, hay muy poca nieve y gozamos de las vistas de Valdeón mientras vamos ganando altitud. Y pronto alcanzamos la nieve. Nos ponemos los crampones pero está demasiado blanda (hace mucho calor). Nos los quitamos, pero más arriba nos los volvemos a poner.


En cuanto podemos, tiramos por la roca para poder trepar y no acusar tanto el esfuerzo de hundirnos en la nieve.


Más o menos a las 14:00 horas llegamos a cumbre. Hace un día de calor, aunque sopla algo de viento fresco. Pero nos parece increíble que en 2 de marzo haga este tiempo a casi 2.400 m. de altitud. Comemos tranquilamente, descansamos y planificamos el descenso. No nos apetece bajar por el mismo sitio, así que le planteo a Eli la posibilidad de dirigirnos a Los Modelizos (2.245 m.) y descender por la Canal del Perro hacia El Frade.

Sin poner ninguna objeción, emprendemos la aventura de descender por otra variante. Pero cuando estamos a punto de llegar a Los Modelizos, después de media hora de descenso, nos topamos con un cortado imposible de salvar. No hay opciones, tenemos que regresar a La Bermeja. Pero echo un vistazo hacia abajo intentanto buscan la más mínima opción alternativa, pero nada. No me parece una buena idea, y menos con Eli: Hay una caída en pendiente casi vertical de unos 40 o 50 metros y solo un loco bajaría por ahí. Pero Eli no lo piensa tanto como yo y se lanza sin más. Tira la mochila, se agarra con fuerza y comienza a destrepar por ese abismo. Es como si no tuviera el más mínimo aprecio por su vida. Intento que desista pero es imposible, ya está en medio de la pared.

Tengo que bajar inmediatamente antes de que ocurra algo. No tiengo tiempo de pensarlo más, somos unos insensatos, pero nos puede más la adrenalina. Por suerte hay suficientes agarres y conseguimos llegar al canchal sanos y salvos.


Pero en este punto me doy cuenta de que desde aquí no hay paso directo a La Travesona, tiene que haber un cortado que impide el paso, si no, habría una ascensión directa a La Bermeja desde La Travesona, pero esto no figura en ningún mapa. Presiento que nuestros problemas no han hecho más que empezar. De pronto, un grupo de rebecos nos ve aparecer y emprenden su huída hacia arriba en lugar de descender. Está claro, hay un cortado bloqueando el paso.

Y efectivamente, lo hay. Ahora sí que la situación es crítica, porque si optamos por regresar a La Bermeja, es decir, volver a subir todo lo que hemos bajado y trepar otra vez por aquella pared, se nos hace de noche seguro (son las seis de la tarde). Y si tenemos que pasar la noche, es seguro que nos vamos a congelar. Hay que salir de aquí como sea. Me pongo a buscar una salida, por un lado, por otro, pero solo encuentro caídas verticales imposibles de salvar. Siento como si La Bermeja nos hubiera atrapado y nos nos deja salir. De pronto, veo una grieta que desciende por un surco estrecho por el que creo podemos destrepar agarrándonos fuertemente. La grieta está muy expuesta y tiene nieve que dificulta el paso, pero poco a poco y con mucho cuidado logramos salvar el paso.

Respiramos tranquilos, pero más abajo nos encontramos con un segundo cortado. Esta vez sí que veo La Travesona, pero tenemos que salvar otra caída vertical. Buscamos por todos los lados y finalmente encontramos otro paso menos arriesgado que el anterior.


Finalmente, a las siete de la tarde alcanzamos La Travesona sanos y salvos. Es increíble ver por dónde hemos bajado, no nos lo podemos creer. Pero tenemos que darnos prisa porque el sol está a punto de ocultarse en el horizonte.


Ha sido una experiencia inolvidable; pocas veces he vivido sensaciones en la Montaña tan intensas como esta. He sentido el vacío, he sentido el instinto de supervivencia, son sensaciones difíciles de explicar. Son las aventuras que busco en la Montaña, las sensaciones que dan sentido a mi vida. Soy consciente del riesgo que corro, se que algún día puedo no encontrar la salida que hasta ahora he encontrado, pero la Montaña es así, es el precio que tienes que pagar.

sábado, 16 de febrero de 2008

Travesía Invernal Gabanceda - Gildar.

Las Sierras de Cebolleda y Gabanceda se encuentran en Posada de Valdeón, y constituyen un "balcón" privilegiado para disfrutar de las mejores vistas de Los Picos de Europa. Totalmente apartadas de la acción humana, forman parte del nucleo oriental de la población del Oso Pardo que se conserva en la Cordillera Cantábrica.

Es sábado, 16 de febrero de 2008. Estoy en Posada de Valdeón organizando mi traslado a Leganés y supervisando el traspaso de mi supermercado. Pero me entero de que Gonzalo Casares va a llevar de ruta a Eva y Marcos por el Gabanceda, y Eli y yo nos apuntamos sin dudarlo.

Salimos temprano de Posada con dirección al Puerto de Pandetrave (1.558 m.), donde dejaremos el coche y ascenderemos por la ladera de la Vega de Prego. Hay nieve abundante, pero no tanta como otros inviernos, además el día es espléndido, luce un sol radiante muy impropio de la estación en la que nos encontramos. Tras media hora de ascensión alcanzamos el Collado de Prego (1.758 m.), desde donde contemplamos la vista de las Peñas de Cifuentes de los Picos de Europa.



Hacia el sur vemos los Picos de La Braña que forman parte de una de las vertientes del Gabanceda. Allí nos dirigimos con la intención de bordear el Pico Gabanceda hacia el Collado Montó.





En este momento propongo la ascensión al Pico Gabanceda (2.034 m.), pero el grupo no está muy por la labor y deciden continuar hasta el Collado de Montó donde pararán a comer. Sin más demora comienzo con la ascensión en solitario hasta la cumbre. Son unos doscientos metros de desnivel que resuelvo en media hora escasa. Y como era de esperar el esfuerzo mereció la pena...



Desde la cumbre contemplo todo el Valle de Montó, con su Peña La Silla (llamada así porque su forma recuerda mucho a la de una silla de montar), y por supuesto Valdeón que se cierra entre los macizos de los Picos de Europa:


Para el descenso bajo directamente hacia el Collado de Montó, pero desde aquí no veo al grupo de Gonzalo por ningún lado. Hay un risco bastante expuesto desde donde me asomo para ver si les veo, pero nada, no aparecen por ningún lado. Doy varias vueltas por la zona hasta que me los encuentro repostados en una ladera asando los chorizos que Gonzalo llevaba consigo. Comimos como bestias ambrientas mientras planificábamos el descenso por el Valle de Cable.

Tras alcanzar la Horcada de Cable (1.938 m.), ya en la Sierra del Cebolleda, propongo seguir toda la crestería hasta el Gildar, a lo que Gonzalo y Marcos renuncian. Eli y Eva deciden seguirme por aquella crestería, no exenta de peligros: Nos abrimos camino por las Verdes de Cable, crestas muy pronunciadas y expuestas por ambos lados hacia el abismo. En algunos tramos tenemos que destrepar para sortear alguna pared y volver a trepar para abrir paso hacia el Gildar.


El paso por la crestería ha mermado las fuerzas de Eli y Eva, pero paso a paso y poco a poco consiguen alcanzar la cima del Gildar (2.078 m.) donde les espero mientras planifico la bajada. Hace frío, sopla mucho el viento lo que acentúa la sensación térmica, son las seis de la tarde y el tiempo parece empeorar.



Tenemos el tiempo justo para reponer fuerzas y comer algo. Eva está bastante "machacada" y le preocupa el descenso, así que sin más demora comenzamos a descender por la ladera en dirección a un collado desde el que distingo una vía de descenso directo a Cable.



Tras una hora de descenso sin parar, llegamos a la Vega de Cable, donde nos esperan Gonzalo y Marcos que han estado pendientes de nuestros movimientos desde la cumbre. Nos informan que han visto huellas de oso muy cerca del chozo. Sin entretenernos demasiado continuamos todos juntos bajando por el Tombo Bramero hacia Porciles. A las ocho de la tarde, ya prácticamente de noche, llegamos a Posada.

domingo, 10 de febrero de 2008

Recuerdos de Valdeón: El Final de mi estancia en los Picos de Europa.

Hoy se termina mi etapa en Valdeón. He traspasado mi negocio y he aceptado una oferta de trabajo muy tentadora en Madrid. Las razones que me han llevado a tomar la decisión de poner fin a estos años de vida en los Picos de Europa son principalemente dos: Una, que la vida de autónomo aquí me absorbe todas las horas de cada día y todos los días de cada semana, sin descanso, y me siento verdaderamente cansado, tanto física como anímicamente; y la otra, que sinceramente me siento decepcionado de la escasa respuesta que ha tenido mi negocio para las gentes del valle. Si a eso le añadimos el riesgo al que me enfrento con la crisis que se avecina, no puedo dejar de escapar una oportunidad como la que se me ofrece.

No se qué tipo de vida me espera en Madrid, sobretodo pensando en el contraste de haber pasado casi tres años viviendo en un entorno como este, en un Parque Nacional. Pero tengo muy claro lo que necesito, un trabajo remunerado que no me quite mis horas de descanso y mi tiempo de ocio y vacaciones para, al menos, poder disfrutar de mis salidas a la Montaña.

Pero no me arrepiento de los años que he vivido en los Picos de Europa, tenía muy claro lo que quería, tenía un sueño, aproveché una oportunidad y lo hice realidad. Ahora las cosas han cambiado y toca una nueva etapa, lejos de aquí, en la gran ciudad, en la capital, rodeado de asfalto, edificios, centros comerciales y contaminación atmosférica. Al menos me llevo conmigo el recuerdo de tantas imágenes que nunca se borrarán de mi mente...

como las grandes nevadas...

los amaneceres...


el silencio de las montañas nevadas...

la llegada de la primavera...

el regreso del invierno con esas nevadas inesperadas...


los paisajes que veía cada día...

la sensación de aislamiento...

el privilegio de vivir rodeado de montañas...

como las Montañas de Riaño...

y el acogedor salón de mi casa...

o las impresionantes puestas de sol...


y las cumbres que algún día pude alcanzar...

Hasta siempre, Valdeón.