Presentación de Mis Mejores Fotografías.

viernes, 22 de junio de 2012

Escalada en el Risco de Los Emburriaderos (Navacerrada).

Los Emburriaderos son unos riscos graníticos que se encuentran en una de las laderas del Puerto de Navacerrada, en la parte alta de la Cuerda de Las Cabrillas, perteneciente a la Sierra de Guadarrama. Allí existen varias vías equipadas para la práctica de la Escalada Deportiva.


Después de la gran aventura en Pirineos Dany y yo volvemos a darle a la Escalada Deportiva. Tenemos que dominar sin problemas cualquier vía de grado 6 antes de dar el salto definitivo hacia la Escalada Clásica (es un requisito indispensable para iniciarse en la escalada de varios largos). 

Por eso buscamos vías de este grado descartando ya cualquier otro tipo de vías que tengan un grado inferior de dificultad. Hoy hemos estado en el Alto del Telégrafo pero todas las vías estaban ocupadas, de modo que tuvimos que desplazarnos al cercano Risco de Los Emburriaderos, el mismo lugar donde nos iniciamos en la Escalada hace aproximadamente un año.

Allí encontramos libres las dos últimas vías del sector, la anónima Nº 11 según la guía de Tino Núñez, y otra nueva abierta recientemente cuyo nombre desconocemos.

Vía Nº 11 Anónima (6a): Tiene el mismo punto de partida y la misma reunión que la vía  Nº 10 "En el olvido estoy contigo aunque no estés". Se trata de una vía con algunos pasos exigentes al final pero en general muy atractiva y entretenida. Ambos la subimos de 1º aunque Dany fue quien colocó las cintas. Yo pasé algunas dificultades en los últimos metros.


Vía Desconocida (6a): Es la última del sector y no figura en la guía de Tino Núñez. Sería entonces la Nº 12. Llegar al primer parabolt exige superar un paso muy técnico de grado 7, pero se puede evitar escalando directamente al 2º parabolt pasando por la cueva un poco hacia la derecha. Luego es muy entretenida, aunque la última trepada para alcanzar la reunión se las trae. Coloqué todas las cintas pero no pude alcanzar la reunión. Ambos la subimos de 1º. 







domingo, 10 de junio de 2012

Ascensión al Monte Perdido (3.355 m.): La Crónica Completa.

El Monte Perdido se encuentra en la comarca oscense del Sobrarbe, en el Pirineo central aragonés. Forma parte del Parque Nacional de Ordesa y del Parc National des Pyrénées Occidentales (Francia), un fascinante espacio natural caracterizado por grandes cañones glaciares. Con 3.355 m. de altitud domina las imponentes cumbres que lo acompañan formando el macizo calcáreo más alto del continente. La primera ascensión que se conoce data de 1802, un tal Ramond Carbonnières fue el primero el coronar la cumbre, aunque se dice que un pastor de Bielsa se le había adelantado. 


Miércoles, 30 de mayo de 2012
9:00 AM
Estamos en Benasque disfrutando de un rico y completo desayuno en una de las cafeterías del pueblo. Vamos a tomarnos la mañana con calma, daremos un paseo por el pueblo, visitaremos alguna de las tiendas de Montaña y luego, tranquilamente, cogeremos el coche y nos dirigiremos a Torla.


14:30 PM
Llegamos a Torla, último pueblo antes de entrar al Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. Visitamos el pueblo y comemos en uno de sus restaurantes. 


Torla, parada obligada antes del Parque Nacional.
16:15 PM
Visitamos el Centro de Visitantes del Parque Nacional para informarnos de las restricciones dentro del Parque y sobre la posibilidad de practicar la Escalda Deportiva dentro del Cañón de Ordesa. También nos informamos sobre el estado del Monte Perdido y las posibilidades para su ascensión, pero el único que nos puede dar una información presida al respecto es el guarda del Refugio de Góriz. Solo en llegar al Refugio tardaríamos unas cuatro horas y media desde la Pradera de Ordesa. 


18:10 PM
Nos adentramos en el Valle de Ordesa y llegamos al parking de La Pradera de Ordesa, situado a 1.320 m. de altitud. No tenemos tiempo para llegar al Refugio de Góriz, pero tampoco podemos acampar en los Llanos de Soaso porque lo prohíben expresamente las normas del parque. Así que nos dejamos de chorradas y preparamos los macutos para emprender la marcha cuanto antes, si se nos hace de noche sacaremos los frontales, pero vamos a llegar al refugio como sea. No obstante y por si acaso, porteamos todo el equipo de acampada.


Punta de Gallinero desde la Pradera de Ordesa.
Caminamos por todo el valle a velocidad de vértigo, prácticamente no paramos ni a descansar ni a beber, recorremos la pista del tirón, pero no podemos evitar mirar de vez en cuando la gran belleza paisajística que ofrece el cañón.


Cascada de Arripas.
A lo largo del cañón discurre el río Arazas, ofreciendo a su paso multitud de rápidos y cascadas. Poco antes de dar paso a la zona llana y herbosa del circo, en las Gradas de Soaso el río se descuelga formando repetidos escalones.  


Río Arazas en las Gradas de Soaso.
21:00 PM
Llegamos a los Llanos de Soaso y nos damos de bruces con el Circo de Soaso, donde se encuentra la archiconocida Cascada Cola de Caballo (1.750 m.). Aparentemente aquí termina la jornada.


Cascada Cola de Caballo, uno de los referentes del Parque Nacional.
Tenemos que tomar una decisión: O iniciar la ascensión por las paredes del  cañón para subir al Refugio de Góriz, o quedarnos por la zona y acampar lejos de la mirada de algún guarda del Parque. Apenas nos queda una hora de luz y no sabemos qué es lo que nos vamos a encontrar cuando superemos las paredes, pero el sendero parece que está bien marcado y en el peor de los casos, tenemos los frontales. No hay tiempo para discutirlo, nos cargamos las mochilas y comenzamos la ascensión con los cuerpos todavía resentidos por el Aneto. 


Grandes paredes en el Circo de Soaso.
22:00 PM
Ya hemos superado las grandes paredes del circo, efectivamente el sendero está muy bien marcado y ganamos mucha altura gracias a la subida en zig-zag, pero no hay ni rastro del refugio. Estamos a 2.045 m. de altitud y ya casi no vemos nada. Sorprendemos a un grupo de jabalíes que no esperaban encontrase por aquí a dos montañeros perdidos a estas horas. 


22:40 PM 
Estábamos a punto de sacar los frontales cuando por fin divisamos la luz procedente del Refugio de Góriz (2.195 m.). El guarda no nos esperaba y se quedó un poco sorprendido por nuestra llegada tan tarde, pero nos recibió amablemente y nos invitó a que disfrutáramos de las instalaciones del refugio, con la condición de que no metiéramos mucho ruido porque en las habitaciones ya estaban pernoctando algunos montañeros, casi todos alemanes e italianos. 


Jueves, 31 de mayo de 2012
8:00 AM
Noche de ronquidos y flatulencias en la habitación del refugio. A las seis de la mañana nuestros compañeros de habitación nos despertaron preparando sus mochilas y hablando en alemán entre ellos. Cuando por fin se marcharon Dany y yo bajamos a desayunar. Los muy cabrones me robaron la linterna que había dejado en la cocina y, por si fuera poco, dejaron las letrinas como una pocilga. 


9:00 AM
Hablamos con el guarda del refugio y le planteamos nuestra intención del subir el Perdido por la Arista de Las Escaleras. Nos advierte de la nieve abundante y de la posibilidad de encontrarnos con cascadas de agua cayendo por alguna de las "Escaleras", este año todavía nadie ha subido por la arista y no sabe muy bien en qué estado nos vamos a encontrar las gradas. Por supuesto nos lo desaconseja si no llevamos equipo de cordada, pero le explicamos que nuestra intención es llegar a la cima por la arista de Las Escaleras para luego descender por la vía clásica del Barranco de Góriz. Tras algunas aclaraciones y los buenos consejos de quien mejor conoce la zona, iniciamos la ascensión al Monte Perdido cuando son las 9:15 de la mañana. 


Refugio de Góriz.
Nos esperan por delante nada menos que 1.200 m. de ascensión directa por la delicada arista SO del Monte Perdido teniendo que escalar varias gradas poco difíciles (grados III y IV), las "Escaleras".  


Impresionante vista del Cañón de Ordesa desde el Grao de Las Escaleras.
10:00 AM
Llegamos al Grao de Las Escaleras, a 2.600 m. de altitud. Se trata de la primera de las gradas que hay que escalar, pero no entraña ninguna dificultad salvo el nevero que asoma por encima de ella. Una vez superada habrá que calzarse los crampones. 


Un pequeño respiro antes de la primera de las trepadas. 
10:30 AM
Dany está marcando el ritmo pero va muy rápido, me temo que como siga subiendo tan rápido le va a dar una pájara de un momento a otro. Está muy impaciente por llegar a la cima, pero ya le advertí de que 1.200 m. de ascensión son muchos metros, y el Monte Perdido no nos lo va a poner fácil.


11:40 AM
Trepamos dos o tres gradas más y entre ellas cruzamos por varios neveros. Nos quitamos y nos ponemos varias veces los crampones y al final llegamos a lo alto de la Punta de Las Escaleras (3.027 m.), justo antes de la arista final del Perdido. Dany ha subido primero y yo desde abajo le oigo vociferar. Por un momento pensó que estábamos ya a un paso de la cumbre, pero la realidad es que habíamos llegado a un punto en el que aparentemente se acababa la ascensión: Por delante teníamos un contado por donde era imposible bajar, y la imponente mole de la cumbre del Monte Perdido con sus dos últimas "Escaleras" se nos puso delante y nos frenó en seco. 


Dany se plantó, se quitó la mochila, la tiró al suelo y dijo que no subía más. Estaba dispuesto a renunciar a la cumbre y a volver por donde habíamos subido, algo totalmente inviable porque no llevábamos equipo para rapelar. Dejé que se sentara un rato para que se tranquilizara y yo me fui por la cresta hasta la otra punta para buscar un lugar por donde bajar al collado y poder así retomar la vía de la arista. 


Tras unos minutos de confusión, Dany apareció detrás y juntos descendimos hasta el collado. Solo había una forma de salir de allí, subiendo por la arista del Monte Perdido, no había otra salida, había que seguir subiendo sí o sí. 


Aun quedaban dos "Escaleras", la primera no parecía complicada pero la segunda, vista desde el collado, parecía infranqueable. Los dos mirábamos hacia arriba, mirábamos los nubarrones que se estaba formando y lo único que podíamos hacer era tragar saliva. 


12:20 PM
Llegamos a la primera grada de la arista final. Hay una buena trepada pero antes hay que quitarse los crampones para luego volver a ponerlos arriba, es un coñazo, pero la trepada es muy disfrutona. No quiero ni pensar que no podamos subir la segunda "Escalera", porque si por algún motivo no encontramos la forma de escalarla, nos quedaríamos atrapados en la arista entre las dos escaleras, y la única forma de sacarnos de aquí sería mediante un rescate. 


12:50 PM
Llegamos a la última grada, la peor de todas, la más larga, la más expuesta y la más complicada. Y por si fuera poco, la única vía que permite su escalada está mojada por el agua del deshielo. Los dos sabemos que no hay más opciones que subir y no tenemos tiempo que perder. Nos quitamos los crampones y comenzamos a escalar por la roca mojada. Es una vía de grado IV, sin cuerda, sin seguros, mojada, con mochilas y con una caída de varios metros, pero no podemos dejarnos llevar por el miedo, los dos sabemos por experiencia que el miedo en la escalada te puede dejar bloqueado en la mitad de una vía, pero aquí vamos sin asegurar, solo podemos subir con decisión y confiar en nuestra capacidad sin mirar hacia abajo.


13:00 PM
Superamos la última "Escalera", ya está, ya lo tenemos. Estamos a 3.200 m. de altitud, ya no hay más gradas, tan sólo nos queda subir por la arista final hasta la cumbre.


13:15 PM
Volvemos a notar los efectos de la altitud como en el Aneto y tenemos que parar cada diez pasos para tomar aire. Dany está poniendo al límite su cuerpo, le oigo jadear en cada paso, pero no quiere descansar, quiere subir del tirón porque las nubes que tenemos encima son bastante preocupantes. Yo tengo que parar, no puedo más, esto no se acaba nunca...


Tramo final de la arista SO, llegando a la cumbre.
Por fin llegamos a la cumbre, es increíble, lo hemos conseguido: 3.355 m. Todavía me cuesta creer que lo hayamos conseguido, es la tercera cumbre más alta de los Pirineos, la cuarta cumbre peninsular, y hace tan solo dos días estábamos en el Aneto, prácticamente han sido 8.000 m. de desnivel acumulado en dos días!


Una hazaña difícil de olvidar.
Me viene a la memoria aquel día que fracasé en el segundo intento de subir Torre Cerredo y bajaba por la Cuesta del Trabe con una tendinitis aguda en las dos rodillas pensando que había sometido mi cuerpo al máximo de su capacidad. Hoy, casi diez años después y con 40 años de edad, no solo me he quitado de encima la Torre Cerredo sino que además he conquistado dos de las grandes cumbres de los Pirineos... nunca lo hubiera imaginado, pero aquí estoy. 

Treparriscos en la cumbre del Perdido.
La vertiente norte del Monte Perdido ofrece la mejor panorámica posible del Valle de Pineta y Bielsa.


Valle de Pineta desde la cumbre del Perdido.
También el Cañón de Ordesa es espectacular desde la cumbre.


Cañón de Ordesa desde el Monte Perido.
13:35 PM
Pero lo peor está por llegar, tenemos que descender por La Escupidera, el punto negro del Monte Perdido, y no solo del Perdido, en muchos foros se habla de La Escupidera como el verdadero punto negro del pirineo en cuanto a accidentes fatales: Nada menos que 65 fallecidos, el último de ellos en el verano del 2010. 


Rescates en el Pirineo (noticia en el Diario Vasco)



Imagen del Perdido desde el Cilindro.
Descendemos los primeros metros de la cumbre sin los crampones, por suerte la nieve está lo suficientemente blanda como para dar los primeros pasos con seguridad, pero en cuanto nos asomamos a la Escupidera la cosa cambia. 


La percepción desde allí arriba es impresionante, un resbalón y dile adiós a la montaña para siempre. La pendiente al principio es muy fuerte, hay que ponerse los crampones y aun así hay que bajar asegurando bien cada paso, no conviene dejarse llevar por las prisas, pero lo cierto es que los nubarrones que tenemos encima no tienen buena pinta y a la memoria nos viene el reciente episodio durante el descenso del Aneto. 


Nos ponemos los crampones, agarramos el piolet y comenzamos el descenso paso a paso. Alguien ha subido recientemente al Perdido y nos ha dejado marcada la huella, lo cual nos facilita mucho el descenso. El calor de los últimos días también juega a nuestro favor y la nieve a estas horas de la tarde está lo suficientemente blanda como para bajar bastante confiado, pero no olvidemos que son los Pirineos y cualquier precaución aquí es poca. 


Dany baja confiado pero yo me voy quedando atrás poco a poco, me siento tan insignificante aquí arriba que pienso que esta inmensa montaña puede hacer conmigo lo que quiera. Me voy sintiendo cada vez más vulnerable y de pronto, sin saber por qué, me viene a mi mente la imagen de mi pequeña Mar. Entonces me quedé paralizado, sin apenas poder dar un paso más. 


Dany se percató de mi retraso y esperó pacientemente hasta que pude reunirme con él. Le expliqué lo que me estaba pasando y me dio ánimos para seguir avanzando. A Dany le preocupaba la tormenta que pudiera estar formándose sobre nuestras cabezas, pero a mí lo único que me preocupaba era llegar sano y salvo al pequeño lago helado de la base del Cilindro.


14:00 PM
Llegamos al Lago Helado del Cilindro (2.985 m.). Lo peor ya ha pasado. No sé muy bien qué es lo que me ha pasado, no sabría explicarlo, pero ha habido un momento es que pensé que esta montaña iba a "tragarme". 


Descendiendo ya por el Barranco de Góriz.
14:30 PM 
Por fin podemos quitarnos los crampones y descender tranquilamente por el Barranco de Góriz, y parece que la amenaza de tormenta se está disipando. Ahora podemos respirar tranquilos y regresar al refugio con la satisfacción de haber cumplido con nuestro objetivo. 


16:15 PM
Durante el descenso por el barranco nos hemos entretenido grabando a las Marmotas del Pirineo. Llegamos al refugio justo cuando el guarda salía con los prismáticos para intentar localizarnos. Nos preguntó cómo nos había ido y le contamos lo mejor que pudimos todas y cada una de las sensaciones vividas. Luego sacamos la comida y nos preparamos un buen plato de pasta antes de bajar al Cañón de Ordesa.


Dany posa orgulloso en el Refugio de Góriz.
17:30 PM
La verdad es que hemos castigado demasiado a nuestros cuerpos como para plantearnos ahora descender hasta la Pradera de Ordesa. Pero tampoco nos apetece volver a pernoctar en el refugio, queremos pasar la última noche en Pirineos acampando en alguno de los lugares de la zona, de modo que iniciamos el descenso hacia el Cañón de Ordesa buscando alguna pradera con agua donde poder acampar.


Rebeco en las praderas del Circo de Soaso.
20:00 PM
No encontramos agua por la zona, sólo hay agua abajo, en las inmediaciones de la Cascada de Cola de Caballo, pero allí está prohibido acampar. Decidimos seguir bajando y vivaquear por algún paraje del cañón.


21:00 PM
Llegamos al chozo que hay en los Llanos de Soaso pero no reúne las condiciones que buscamos. Mientras buscamos un lugar por las inmediaciones somos testigos de un impresionante alud de rocas en el Barranco del Mallo, dentro del cañón. Finalmente decidimos acampar al lado de un reguero cerca de las Gradas de Soaso.


La luna asoma en el Cañón al anochecer.


Ahora solo pensamos en descansar y en dormir lo suficiente como para reponernos del enorme esfuerzo de estos días. Mañana tenemos que levantar pronto el campamento y descender por el cañón hasta la Pradera de Ordesa, donde pondremos punto y final a nuestra expedición pirenaica. 

domingo, 3 de junio de 2012

Ascensión al Pico Aneto (3.404 m.): La Crónica Completa.

En el Parque Natural Posets-Maladeta descuella la segunda cima más alta de la península, el Pico Aneto, que con sus 3.404 m. de altitud es la cuna del último de los glaciares pirenaicos. La primera ascensión data de 1842, una gran azaña a cargo del francés Fraqueville y el ruso Tchichathieff que acompañados de tres guías locales coronaron la cumbre por el Circo de Coronas. Lo hicieron poco después de que el cartógrafo francés Reboul confirmara con sus estudios que el Aneto era el punto culminante de los Pirineos, y no el Monte Perdido como se creía hasta entonces. 

Aneto desde los Ibones de Corones.
Lunes, 28 de mayo de 2012
10:30 AM
Estamos en el Pllan de Senarta, a unos 5 km. al norte de Benasque (Huesca), donde se inicia la ascensión a Les Riberetes por el Vall de Vallibierna. Estamos a 1.417 m. de altitud, es decir, que nos esperan nada menos que 2.000 metros de ascensión. 

Benasque, centro neurálgico y capital del valle.
La vía normal de la ascensión al Aneto se realiza por la cara norte, desde el Refugio de La Renclusa, pero Dany y yo queremos rememorar aquella mítica ascensión de Fraqueville & Tchichathieff y vamos a subir por Corones, siguiendo el mismo itinerario que ellos. El descenso lo vamos a realizar por la vertiente norte atravesando el Glaciar del Aneto, de esa manera realizaremos una travesía por el Macizo de La Maladeta.  

Nada más comenzar a caminar nos encontramos ya con las primeras rampas difíciles en la Canal del Tou para dar con la pista que sube a lo largo del Vall de Vallibierna. Cruzamos un denso bosque de Pino Negro que precisamente en este valle alcanza las cotas más elevadas de toda Europa, de hecho, está perfectamente adaptado a los aludes y al frío. 

Vall de Vallibierna desde la pista de Coronas.
9 kilómetros nos separan del Refugio de Corones, situado a 1.970 m. de altitud al final de la pista de Vallibierna. Porteamos todo el equipo de acampada y víveres para tres días, aunque esperamos completar la travesía en dos jornadas completas. El camino está salpicado por numerosas cascadas y el paisaje es sobrecogedor.


Refugio de Corones.
12:30 PM
Llegamos al Refugio de Corones y hacemos una primera parada para descansar y retomar fuerzas. Se trata de un refugio no guardado con capacidad para unas 12 personas que cuenta con radio-transmisor para emergencias. Aunque hemos salvado ya unos 500 m. de desnivel, aquí es donde realmente comienza la ascensión pura y dura. La senda está muy poco marcada, tan solo unos pocos hitos ayudan a orientarse para adentrarse de lleno en el Barranco de Corones. 


14:00 PM
Llegamos al Ibonet de Corones, el primero de los lagos glaciares del conjunto lacustre del Aneto, situado a 2.235 m. de altitud. El bosque desaparece y da paso a la roca granítica que domina todo el macizo, el paisaje aquí me recuerda mucho a Gredos, es una montaña muy parecida al Almanzor. 


Ibonet de Corones.
15:30 PM 
Llegamos al Ibon Inferior (2.620 m.) justo cuando comienzan a aparecer los primeros grandes neveros. Estamos ya reventaos de tanto subir, y unas nubes de evolución que crecen y crecen por el sur nos están poniendo bastante nerviosos. Pero nuestro objetivo para hoy es llegar al Ibon del Medio, situado a  2.725 m. de altitud, es decir, un poco más arriba.

16:15 PM
Cada vez nos cuesta más dar un paso, Dany comienza a debilitarse, no puede más, le está dando una pájara. Le ofrezco una barrita energética pero prefiere tirar para llegar cuanto antes. Todo está cubierto de nieve y el Ibon del Medio está totalmente congelado, tenemos que montar campamento sobre la nieve. 

Nuestro campamento en la base del Aneto.

18:30 PM
Una vez montada la tienda y organizado el campamento nos disponemos a preparar la cena. Dany ha tenido un momento de bajón después de la pájara y se ha recuperado poco después de comer algo, aunque no ha comido mucho. La temperatura está bajando considerablemente pero dentro de la tienda se está muy bien. Pero antes de acostarnos nos damos una vuelta por el lugar para explorar los alrededores y analizar la ascensión de mañana, aunque el Aneto está ya totalmente cubierto por las nubes. 


Martes, 29 de mayo de 2012
7:10 AM
Hemos pasado buena noche aunque la temperatura dentro de la tienda ha rozado los 0ºC. Fuera está todo congelado, tienda, mochilas...


Campamento al amanecer, al fondo el Aneto.
Por suerte todo está despejado y las nubes han dejado de ser una amenaza. Rápidamente nos disponemos a preparar el desayuno para entrar en calor. 


Todo está congelado en el campamento.
9:00 AM
Después de desayunar, recoger el campamento, preparar los macutos y ponernos los crampones nos disponemos a realizar la ascensión a la cumbre subiendo poco a poco por el Glaciar de Corones.

10:10 AM
Superamos la barrera psicológica de los 3.000 m. de altitud, y lo notamos porque cada esfuerzo a esta altitud cuesta un poquito más.

11:15 AM
Algo más de dos horas nos ha llevado llegar al Collado de Corones (3.208 m.), pero para poder alcanzarlo tenemos que quitarnos los crampones y trepar por una pared de unos 8 metros provista de buenos agarres. 

Dany iniciando la trepada final al Collado de Corones.
Nada más cruzar el collado tuvimos que volver a ponernos los crampones para   subir por el borde superior del Glaciar del Aneto hacia la cumbre.

Glaciar del Aneto en el Collado de Corones.
 12:30 PM
Sabemos que estamos subiendo las rampas finales del Aneto, vamos a paso lento pero seguro, estamos agotados, pero hay algo que nos preocupa a los dos...

Allí estoy subiendo las rampas finales del Aneto.

Es el punto negro del Aneto, el llamado "Paso de Mahoma", solo su nombre ya impone respeto. Los dos lo sabíamos, tarde o temprano vamos a llegar al Paso de Mahoma y puede que no podamos superarlo. De hecho, varios montañeros han fallecido en este punto, el último de ellos precisamente este domingo, un montañero tarraconés de 41 años de edad:


Queremos pensar que como en la mayoría de los casos se trata de accidentes ocurridos por imprudencias absurdas, como en este caso, al parecer porteaba esquíes de travesía porque pretendía descender esquiando, y no se le ocurrió otra cosa que cargar con los esquíes por el delicado Paso de Mahoma, una imprudencia más. 

Dany cruzando en temido Paso de Mahoma del Aneto.
 12:45 PM
Llegamos al Paso de Mahoma, la verdad es que impresiona, nos frenó en seco nada más verlo. Lo primero que hacemos es dejar las mochilas y quitarnos los crampones. Tan solo son unos 12 metros, pero están expuestos a ambos lados a una caída descomunal de más de 700 m. Cruzarlo no es excesivamente complicado, tan solo hay que saber muy bien dónde hay que poner las manos y dónde poner los pies, analizar detenidamente cada paso y por supuesto, no mirar abajo, bajo ningún concepto no mirar a ambos lados del abismo para que no te entre el pánico en el punto más delicado de la ascensión.

Son los metros finales de la ascensión, rozando ya los 3.400 m. de altitud, de hecho se ve la cruz de la cumbre. Tiene que ser muy duro para el que no se atreve superar el Paso de Mahoma quedarse a escasos metros de la cumbre, muy duro. Pero lo que nunca se debe hacer es pasar con miedo o inseguridad, una retirada a tiempo puede ser una gran victoria.

Cumbre del Aneto, 3.404 m., el techo de Los Pirineos.
12:50 PM
¡CONSEGUIDO! Cumbre del Aneto, los dos llegamos eufóricos e impregnados de emoción a los más alto de los Pirineos. Hubo un instante en que pensamos que no lo lograríamos, pero aquí estamos, lo hemos conseguido. 

Disfrutando del momento mientras Dany piensa en el descenso.
 Mi "Proyecto 10 Cumbres" sigue adelante y hoy he quitado de la lista a una de las más importantes. Aneto, Torre Cerredo, Almanzor, Peñalara y Moncayo ya están conseguidos. 

Impresionante panorama desde la cumbre del Aneto.

13:15 PM
Pero no todo termina aquí, apenas tenemos tiempo para disfrutar de la cumbre, hay que pensar en el descenso y Dany no para de recordármelo. Hay que volver a cruzar el Paso de Mahoma, hay que descender por el Glaciar del Aneto y hay que tener en cuenta los nubarrones que se están formando por el oeste. 

No hay que perderle el respeto a la Montaña una vez que ha sido conquistada, la mayoría de los accidentes ocurren durante los descensos. Ambos somos conscientes de ello y cruzamos el Paso de Mahoma extremando las precauciones al máximo.

Rápidamente nos ponemos los crampones e iniciamos el vertiginoso descenso por la ladera norte hacia el Vall de Barrancs a través del Glaciar del Aneto.

Dany tenía razón, esas nubes no traen nada bueno y todavía estamos por encima de los 3.000 m. de altitud. Hay que bajar rápido. Por suerte la nieve está bastante blanda y realizamos el descenso a velocidad de vértigo.

15:45 PM
Los cambios repentinos de las condiciones atmosféricas en los Pirineos pueden provocar descensos de 10 a 15 ºC en cuestión de minutos y dar origen a una tormenta o ventisca que pueden convertir una ascensión iniciada en una mañana soleada en una complicada marcha difícil de concluir satisfactoriamente.

Y eso fue lo que precisamente nos pasó a Dany y a mí durante el descenso. El cielo comenzó a tronar y en cuestión de minutos comenzamos a notar las primeras gotas de agua que caían sobre nuestras cabezas. Suerte que llegamos al Pllan d'Aiguallut justo a tiempo para buscar unas rocas y meternos debajo de ellas lejos de los rayos que caían a nuestro alrededor.

Nos quitamos los crampones, las mochilas y lo dejamos todo junto con los bastones y los piolets lejos de nuestro alcance. Nos metimos debajo de una gran roca y esperamos pacientemente a que pasara la tomenta. 

Tras la tormenta cayó una fuerte granizada. Luego estuvo lloviendo un buen rato hasta que aflojó. Rápidamente volvimos a equiparnos y seguimos bajando. Pero entonces cayó otra tormenta, todavía más virulenta. Volvimos a meternos bajo una roca y volvimos a esperar. Estábamos empapados y con los pies helados. 

18:30 PM
Después de la tormenta siempre viene la calma. Por fin pudimos seguir nuestro descenso y llegamos a la impresionante Cascada de Aiguallut, cuyas aguas desaparecen misteriosamente bajo la tierra. No pude hacer fotos de todo el lugar porque estaba lloviendo y la mochila estaba ya empapada y temía que la cámara fotográfica pudiera dañarse con tanta agua. Sí pude grabar algunas tomas con la videocámara, aunque Dany no me dejó grabar durante la tormenta cuando estábamos bajo la pierdra. 

Como paró de llover descartamos subir al Refugio de La Renclusa y decidimos seguir bajando por la pista de La Besurta hasta el fondo del valle para dar de nuevo con el coche, en el Pllan de Senarta. 

20:30 PM
Ni que decir tiene que llegamos reventados al coche, deseando quitarnos la ropa mojada, cenar y meternos en los sacos. Al final todo salió bien y los dos estamos todavía emocionados por haber conseguido subir al Aneto. Ahora no pensamos en el Monte Perdido, estamos demasiado agotados, puede que lo descartemos, que lo dejemos para otro año, ahora solo pensamos en descansar y tomarnos mañana el día de relax. Luego, ya se verá...


viernes, 1 de junio de 2012

Crónica desde Torla (Ordesa): Ascensión al Monte Perdido (3.355 m.)

Torla, 1 de junio de 2012: Ayer a las 13:15, dos días después de coronar el Aneto, Dany y Treparriscos hicieron cumbre en el Monte Perdido (3.355 m.), la tercera cumbre más alta de los Pirineos, escalando la Punta de Las Escaleras y subiendo por la Arista de Las Escaleras. 


Dany y Treparriscos en la mítica cumbre del Monte Perdido.
¡IMPRESIONANTE! No tengo palabras para describir lo vivido ayer en el Monte Perdido, casi pudo con nosotros. Tal y como nos lo dijo el guarda del Refugio de Góriz, hemos sido los primeros en coronar este año el Monte Perdido por la Arista  Sur de Las Escaleras. Más de 1.100 m. de durísima ascensión entre el refugio y la cumbre pasando por varias paredes de grados III y IV, incluidas las famosas "Escaleras", dos muros en la arista final que impiden la ascensión si no tienes un mínimo de técnica en la Escalada. Y con la dificultad añadida de hacerlo bajo la amenaza constante de tormenta y cruzando cada dos por tres grandes neveros y cascadas de agua.


Disfrutando y "sufriendo" el Monte Pedido.
Lo contaré todo con detalle en la crónica definitiva pero ha sido algo único y excepcional, alpinismo puro y duro, hemos vivido uno de los mayores retos que  plantea la Montaña, ha habido momentos muy críticos, como cuando Dany se plantó a los 3.027 m. de altitud y dijo que no subía más siendo conscientes ambos de que no podíamos descender por el mismo itinerario, o cuando yo me quedé paralizado en "La Escupidera" durante el descenso. 


Uno de los panoramas desde la cumbre del Perdido.
Es el auténtico punto negro del Perdido, "La Escupidera", un corto paso justo debajo de la cumbre donde existe un embudo que por lo general suele estar con la nieve bastante dura. Un resbalón en este punto puede poner fin a la travesía de una manera trágica. De ahí viene su nombre, nada menos que 65 montañeros han fallecido en este punto, la pendiente helada los "escupió" ladera abajo y los condujo a una caída vertical que les llevó a una muerte segura.


La Punta de Las Escaleras desde el Barranco de Góriz.
Desgraciadamente no pude hacer fotos de ese lugar, estaba demasiado "acojonado" como para hacer el más mínimo movimiento inapropiado. Tardé mucho en reponerme, menos mal que Dany supo tirar de mí. 


Al final llegamos al Refugio sanos y salvos a las cuatro de la tarde, el guarda estaba ya comenzando a preocuparse cuando por fin nos vio descender por el Barranco de Góriz. 


Treparriscos triunfal en la cumbre del Perdido.
Han sido dos "tresmiles" en dos días.